Clásico rosarino
Domingo 14 de Mayo de 2017

"El clásico en Rosario no se puede perder", aseguró Julián Maidana, campeón en 2004

El exdefensor rojinegro, autor del gol de Newell's en el triunfo ante Central en 2004, habló de todo.

No sólo los "nativos" del club van quemando etapas en inferiores hasta llegar a primera división sabiendo que los partidos con Central están en otro universo futbolístico. Los que llegaron y arriban desde otros lares rápidamente incorporan ese mensaje escrito en el corazón como si fuera un tatuaje. Y eso es lo que le sucedió a Julián Maidana, un jugador campeón en 2004 que en base a un rendimiento sólido en Newell's y una personalidad que atrapó a los hinchas entendió lo que significaba este duelo. "El clásico en Rosario no se puede perder", dijo el ex defensor en la charla que mantuvo con Ovación desde su Córdoba natal, donde hoy trabaja como mánager de una de las cinco academias que tiene Inter (Italia).

   Maidana, quien se encuentra pleno tras su lucha con una enfermedad, tiene un amplio conocimiento de lo que es Newell's, de lo que significa transitar por momentos de éxtasis y felicidad, como también de los otros. Los hostiles, con presiones para nada simples de sobrellevar, cuestiones que se repitieron —salvando muchas diferencias— en esta etapa. Ahora, en lo más inmediato, las económicas que estuvieron en el tapete en reiteradas ocasiones en el presente semestre, algo que él mismo también padeció años atrás.

¿Influyen todos los inconvenientes económicos, se traslada a lo futbolístico de acuerdo a lo que vos también transitaste?

Todo va de la mano. Muchos dicen "son profesionales". En cualquier trabajo te cortan la calle si no te pagan. Si ganás 10 pesos, vivís con 10. Si ganás 100, vivís con 100, esto es así. Todo el que trabaja necesita cobrar. Ahora en Ñuls están con ese problema. Por eso digo que es demasiado la campaña a pesar de todo, porque te arrastran. Tenés reuniones en la semana, vienen los más chicos que te dicen que no tienen para comprar determinadas cosas. Cuando un club está bien te dedicás sólo a entrenar. Si no vas a tener los problemas en la cabeza.

Los jugadores, como corresponde, ahora se expresan y realizan los reclamos a través de Agremiados. Antes había mucho silencio. ¿Existían temores, no querían quedar mal con la gente o simplemente le tenían miedo a Eduardo López (ex presidente)?

Había temores por todo lo que representaba López con la barra brava. A mí cuando me apartaron fui al frente, dije que si no me iban a utilizar que rescindía el contrato. Los de Agremiados me dijeron que fui el único jugador en la historia de Newell's que le pude cobrar a López. Cobré hasta el día que trabajé, no más allá. Vi en los chicos como Borghello, Vella, Belluschi y el mismo Domínguez ese temor que cuando entraba López con sus secuaces todo era jodido. Son etapas. Ahora sí el jugador se expresa, manda el telegrama o va a Agremiados, en ese momento lo vivimos de otra manera.

¿No era sencillo para ustedes decir algo por miedo?

Sí. No se podían colgar banderas. Cuando nos fuimos con Manso había una bandera que decía "Gracias Piojo, gracias Julián" y que no la dejaban poner. Miraban quién insultaba al presidente para ir a pegarle. Fue difícil, pero el grupo se fortaleció. Ese es el gran secreto. Cuando tenés uno solidario, donde el que va al banco no pone mala cara y tira para adelante todo se hace simple. Es por eso que salimos campeones.

Entonces tiene que ver la unión de un plantel, esa es la clave de este Ñuls protagonista.

Sin dudas. Cuando están todos tirando el carro te va bien. Si lo económico está bien, pero el grupo se encuentra partido, están las estrellas o el que quiere hacer el gol para salvarse entonces se complica. Acá se nota que hay uno bueno, por eso pelean el campeonato. Más allá de la caída con Independiente, no hay que desesperarse porque Boca juega con River y el clásico en Rosario es una bisagra. Lo lindo del fútbol es que siempre hay revancha.

Siempre está la polémica entre jugar bien o mal. Newell's muchas veces en este torneo no lo hizo bien, pero gana y el fútbol es resultado y el que mantiene a los técnicos. Además, la gente generalmente se acuerda del marcador final. ¿En qué posición estás?

 (Se ríe) Es una pregunta moderna porque antes te decían "vamos a jugar bien porque te vas con mucha satisfacción más allá de que no ganes". Nos pasó a nosotros en 2004. Hoy están todos muy nerviosos, el ambiente es complejo. ¿Qué hace el DT? Busca el resultado. Está bueno que Osella reconozca que no se juega bien. Lo que veo es que muchos entrenadores son resultadistas porque quieren seguir trabajando, continuar vigentes. Igualmente, yo prefiero lo otro: perder tres partidos pero saber que jugás bien, porque a la larga vas a ganar.

El tema es que perdés tres cotejos seguidos y al DT lo "vuelan".

Sí, pero hay que ver cómo sos derrotado. Si jugás bien y creás situaciones de gol no llegás a perderlos, perdés uno, empatás otro. La gente se da cuenta de lo que hacés, que tenés un esquema definido. Hoy hay pocos que lo tienen. El otro día vi el partido entre Vélez y Belgrano y decía: "Por Dios, qué hacen los pibes en la semana". Porque no había una jugada de pelota parada, era cualquier cosa. Hay muchos equipos que juegan así, como Arsenal por ejemplo. Los que tienen un estilo bien definido son Godoy Cruz, River, ahora Boca que mejoró. Talleres tiene un sistema definido y va a ganar, empatar o perder, pero siempre jugará de la misma manera.

Salvando las grandes diferencias entre Gallego y Osella, ¿los equipos tienen algo en común o nada?

No. Los partidos de local que me tocaron jugar eran una locura los contragolpes que nos metían, porque atacábamos siempre. Salíamos a ganar desde el primer minuto. Por eso cuando nos atacaban eran mortales. Teníamos que estar preparados, pero tuvimos a Justo Villar que la rompió. Por eso salimos campeones también.

¿Qué te gusta de este Newell's?

Está mecanizado con sus dos grandes jugadores como Maxi y Scocco, que son los distintos del equipo. En ciertos partidos están dormidos o no tienen un buen comienzo, pero sabés que en cualquier momento van a convertir. Que te pueden salvar. Eso es lo que veo de Ñuls, que intenta jugar al fútbol por abajo y que busca salir jugando, algo muy difícil porque los rivales te presionan por todos lados. La intención es esa. Por supuesto que perdió lo que tenía antes, cuando jugó la Libertadores o salió campeón en 2013. Ese sistema (de Martino) me encantó. O lo quiere tener, pero está lejos de lo que podría hacer.

Central levantó de la mano de Montero, sumó muchos puntos y con Newell's llegan muy bien más allá de la derrota que tuvieron el fin de semana. ¿Cómo lo ves al derby?

Llegan los dos bastante bien, Newell's en una linda posición y de ganar el clásico emocionalmente el equipo crecerá. Este tipo de partidos son difíciles, porque todos corren, se tiran a los pies. El clásico en Rosario no se puede perder. Por eso salen esos choques eléctricos hasta que todos se acomodan. Tengo fe de que pueda ganar.

Más allá de la experiencia de un jugador, la cantidad de encuentros que haya jugado, cuando llega uno así, ¿aparece el nerviosismo que te hace temblar las piernas?

Aparece más que nada en los chicos que son del club. Uno cuando es grande está esperando estos encuentros. Es lo más lindo que hay. Los que son del club la pasan un poco mal, porque tienen al tío, al abuelo, al vecino que te dice "no podemos perder, me jugué dos asados". Van acumulando todo eso en la semana y aparece el nerviosismo que cuando salen a jugar se nota. Recuerdo cuando perdimos en la Sudamericana con Central el Colo Ré y Belluschi se tiraron al piso llorando. Era una frustración para ellos. Los veías así por todo lo que fueron acumulando en la semana, los mensajes "no podemos perder".

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