Newell's
Lunes 19 de Diciembre de 2016

El baile de la despedida: Newell's coronó un gran semestre y es escolta

Newell's armó una festival para el fin de año, apabullando con goles al equipo sanjuanino

No podía ser mejor la despedida de año, con una goleada que coronó un gran semestre. Con goles para todos los gustos y una suficiencia notoria, Newell's le dio un baile a San Martín de San Juan, lo vapuleó por 6 a 1 y se fue de vacaciones arriba en la tabla, como escolta, para aguardar el reinicio con expectativas mucho más ambiciosas que las que había al comienzo del torneo.

El conjunto del Parque tuvo el regreso de Maxi Rodríguez, ausente la fecha pasada. Fue un retorno tan intenso como fugaz. Le alcanzó con 6' para dejar su sello. El cronómetro no había llegado al minuto y ya estaba celebrando su gol, el que significó la apertura.

En medio de la celebración, Amoroso lo hizo caer al piso y el golpe le provocó un dolor que no lo dejó continuar, pese a que permaneció un ratito más para intentar seguir.

El resultado era favorable a Newell's desde el vamos. El juego, también. Se movió a voluntad. Las combinaciones entre Quignon, Formica, Scocco y el ingresado Figueroa hicieron estragos en la dubitativa defensa sanjuanina.

Si el slalom goleador de Maxi fue una exquisita jugada individual, también para destacar resultó la construcción colectiva que terminó en el segundo tanto, con la pared edificada por Quignon y Formica, para la posterior definición mordida de Figueroa luego de un rebote en Aguilar.

Newell's lo ganaba sin objeciones, sin oposición. Y cuando faltaba aún una eternidad, a los 20', lo liquidó. Fue un perfecto toqueteo entre varios y una sutil definición de Scocco por sobre el cuerpo del arquero Ardente para el 3 a 0.

Tan tranquila era la tarde-noche para el rojinegro, y tan abrumadora la superioridad, que casi no tuvo exigencias en defensa. La volada de Pocrnjic por un remate cruzado de Sagarzazu desde afuera fue la única en el período inicial.

La contundencia del local, a partir de una elaboración aceitada, no se detuvo. Quignon siguió activo, barriendo por delante de la defensa y siendo el nexo con los de adelante.

Era un partido pleno de emociones para el conjunto de Osella. Y uno de los instantes de mayor euforia fue con el cabezazo de Mateo para el cuarto del rojinegro. Después del partido se sabría que fue el último del guerrero.

El descuento de Gelabert resultó anecdótico. Newell's se sentía dueño del juego y siguió buscando.

Quignon cedió para Amoroso, buscó la devolución y desde afuera del área le dio con todo. La pelota dio en el palo izquierdo, rebotó en las piernas de Ardente y se metió.

El festival de goles, a partir de una buena elaboración y mejor terminación, tuvo nuevamente la aparición de Scocco para estampar el sexto.

Newell's se floreó, jugó a gusto y rubricó que nada de lo que pasó en el torneo le llegó de arriba, ese lugar desde donde mira a casi todos en la tabla.

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