Ovación
Viernes 06 de Octubre de 2017

El aliento en la Bombonera no le alcanzó a la selección de Sampaoli

La colectividad peruana en Rosario siguió el partido con mucha tensión. Sufrieron de principio y fin y con el empate sin goles se les dibujó una sonrisa en el rostro a todos. Todavía sueñan con Rusia 2018.

No fue suficiente el respaldo organizado. La gente quiso jugar, pero no pudo hacerlo. Como tampoco el equipo del Zurdo Sampaoli. Y nuevamente la selección, a pesar de las ganas y los intentos por hacer pesar la camiseta, defraudó. No hizo valer su poderío y la clasificación de Rusia 2018 sigue pendiendo de un hilo. Aunque cueste creerlo.
   El jueves amaneció pintado de celeste y blanco. El tema del día en los trabajos y en cada rincón de la Argentina estaba centrado en el partido que se iba a jugar por la noche en la Bombonera. Y en Buenos Aires todo estaba preparado para el trascendental choque. La 9 de Julio apareció matizada con el blanco y rojo, los colores de la selección peruana. Una gran cantidad de hinchas de la albirroja salieron a la calle y se instalaron enfrente de un hotel en San Telmo para alentar durante toda la tarde a sus jugadores.
   Por supuesto que las camisetas de la selección poblaron las calles y el estadio. El noventa por ciento con la 10 en la espalda y la inscripción del número uno del mundo, Lionel Messi. El "hay que alentar" estaba inscripto por todos lados en un día en el que debía prevalecer también la frase "hay que ganar".
   Tres horas antes del encuentro la Bombonera fue recibiendo a los hinchas que realizaron una procesión en busca de la bendición del fútbol y la felicidad plena que sólo podía entregar una victoria. La misma que fueron a buscar los más de dos mil peruanos que se ubicaron en un sector de la bandeja superior ilusionados con un batacazo.
   "El templo del fútbol mundial te alienta", rezaba la bandera desplegada en el sector de los palcos, de cara al ingreso de los jugadores. Que por primera vez se presentaban en el mítico estadio para recibir un respaldo intenso e intentar jugar de la mano de la multitud que lo hizo desbordar. El "Messi, Messi" fue el hit del día, aunque el "Pipa, Pipa" también sonó con intensidad en su casa boquense. En un clima netamente xeneize y con la 12 manejando la batuta. Y quedó claro con el grito "ya lo veo, ya lo veo, esta noche alientan los bosteros".
   El clima fue especial. Bien de cancha, con la "presión" anímica que bajó de la tribuna y que se pensó podía hacer temblar las piernas peruanas, aunque claro que para muchos de los jugadores albicelestes no fue sencillo. De todas formas, todo estaba enfocado en el diez y por eso el grito "de la mano de Messi vamos a ganar" retumbó por los distintos costados de la cancha. Fue sólo un canto de ilusión. Argentina no pudo quedarse de tres puntos y ahora la incertidumbre se trasladará al martes, cuando visite a Ecuador. Si gana en Quito, al menos, se asegura el Repechaje.

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