Ovación
Viernes 23 de Junio de 2017

Dos casos de doping en River y otros en camino

El club dijo que los confirmados son de Martínez Quarta y Mayada y habla de contaminación

El club dijo que los confirmados son de Martínez Quarta y Mayada y habla de contaminación

El día de miércoles que sacudió a River con la confirmación del dóping a Lucas Martínez Quarta, apenas aliviado por el gol del defensor para el triunfo 1-0 sobre Aldovisi, se extendió en un jueves negro para toda la institución. Después de una ola interminable de rumores, el club salió a dar un comunicado donde confirmó sólo un caso más, el de Camilo Mayada. Pero en las próximas horas se oficializarían otros, como el de Sebastián Driussi que dan por hecho, y otros posibles que trascendieron: Jonatan Maidana, Leonardo Ponzio, Ignacio Fernández y Lucas Alario, todos por la Copa Libertadores. Como eso se sabe puertas adentro, hablan de "contaminación" de un producto de los suplementos energizantes que suelen toman la mayoría de los jugadores profesionales.

Sobre llovido, mojado. Sobre que por estos días sufre porque la alegría está en la vereda de enfrente, ahora le apareció un problema inesperado. El miércoles, antes del juego ante el Tiburón en el Monumental, River recibió la noticia que Martínez Quarta había dado positivo en el control antidóping del 26 de abril, ante Emelec por la 4ª fecha de la Libertadores, la que lo clasificó a octavos de final. Y ayer confirmó que la Conmebol le notificó un nuevo caso: el de Camilo Mayada ocho días después, en la victoria en Perú sobre Melgar. El club también confirmó la sustancia encontrada en ambos casos: hidroclorotiazida, que es un diurético.

Ante esta coincidencia, que por supuesto es llamativa, el club hizo una declaración de emergencia en donde ganó tiempo para tratar de explicar científicamente qué fue lo que pasó. Aunque sabe que no tiene mucho. Primero, porque el lunes se debe presentar en Asunción, sede de la Conmebol, para efectuar el descargo. Y ante todo, porque cuando antes encuentre un argumento sólido para entender lo que pasó, disipará las dudas que lo envolvieron, las sospechas y, como daño colateral, las burlas que recibió y que lo afectan en todos sus estamentos.

Además, la premura también es deportiva. El 4 de julio visitará a Guaraní de Paraguay y si estos casos no pueden ser revisados y si además se les suman los de Driussi y otros más, Marcelo Gallardo tendrá serios problemas para armar el equipo. La sombra de la sospecha de instaló sobre River y, aturdido, ahora trabajará contrarreloj para despejarla cuanto antes si puede.

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