Ovación
Miércoles 08 de Febrero de 2017

Don Toto de Galicia

"Bielsa me enseñó que nada está aprendido; que todo está por descubrirse. Fue una especia de guía; alguien que me educó en cómo empezar a dirigir".

Cerca del límite con Portugal, un cuerpo técnico de extraña construcción, casi una rareza, en el que conviven un entrenador de pura cepa leprosa (Eduardo Berizzo) y un ayudante genéticamente canalla (Roberto Bonano), hace las delicias de los gallegos de Vigo. Hace rato que Celta dejó de ser un equipo ascensor y disfruta de un presente con papel protagónico en las competencias internas e internacionales al punto que entre el 16 y el 23 de este mes dirimirá frente a Shaktar Donetsk de Ucrania el pasaje a los octavos de final de la Liga de Europa, torneo en el que participa por haber obtenido un extraordinario 6º puesto en la liga pasada sólo detrás de Barcelona, Real Madrid, Atlético Madrid, Villarreal y Athletic Bilbao.

"Mi pasado como futbolista de Celta me obliga aún más con este club. De Balaídos tenemos que hacer nuestro lugar de respeto", dice Toto Berizzo con el aplomo y la claridad que lo caracterizan para declarar. En ese rubro una rara avis del mundo fútbol. "Me gusta llevar el control del partido. No me gusta ser dominado. Me gusta asumir el protagonismo. A veces el resultado lo confunde todo, tanto para un lado como para otro", afirma el ex lateral y también zaguero central autor de goles tan trascendentes como los que les dieron las victorias a Newell's frente a Boca y San Pablo en las finales del torneo local 1991 y la Libertadores 1992, ambos en el Gigante de Arroyito.

Berizzo fue ayudante de campo de Marcelo Bielsa entre 2007 y 2010 y se inició como entrenador principal en 2011, cuando lo convocó Estudiantes. Después de 15 partidos en el Pincha volvió a radicarse en Chile, en este caso en Rancagua, para dirigir a O'Higgins hasta mediados de 2014. Fue campeón chileno en el Apertura 2013 y también ganó la Supercopa 2014, únicos dos títulos de la humilde entidad celeste. Berizzo fue condecorado ese mismo año con las Llaves de la Ilustre Municipalidad de Rancagua, el Reconocimiento Gobierno Regional de O'Higgins y la Medalla Santa Cruz de Triana, premio que entrega la Municipalidad de Rancagua a aquellas personas que prestaron servicios importantes para el desarrollo de la ciudad y sus habitantes.

Después llegó la experiencia europea en su apreciado Celta, donde fue jugador entre 2000 y 2005.

Y allí está, codo a codo con su amigo Tito Bonano, relación que se forjó en tiempos de River, peleándoles de igual a igual a los grandes y soñando instalarse esta tarde por quinta vez en la final de la Copa del Rey, para intentar ganarla por primera vez.

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