Newell's
Domingo 30 de Abril de 2017

De tan utilitario, Newell's llegó a la punta que pretendía aunque sea momentánea

Newell's comparte el liderazgo con Boca, aunque sea momentáneamente, tras una victoria deslucida pero valiosa.

La punta estaba al alcance de la mano y Newell's se subió. Haciendo un culto a la practicidad, con una nueva aparición decisiva de su goleador Ignacio Scocco para romper la monotonía de un partido que a la Lepra le resultaba complejo de resolver, se brindó un triunfo en Parque de los Patricios que lo catapultó a la cima. La comparte con Boca, que hoy jugará con Arsenal en la Bombonera. Pero nadie le quita sentirse, aunque sea por unas horas, puntero y reafirmar por qué es uno de los animadores. Y también por qué no, le mete presión al xeneize, cuya irregularidad enciende señales de alarma en el plantel de Guillermo Barros Schelotto.

Siempre es posible rescatar la opinión de un testigo futbolero para entender lo sucedido ayer por la tarde en el Palacio Tomás Adolfo Ducó. Es que mientras la mayoría se quejaba por la mala fortuna de Huracán, a partir de que tuvo mayor tiempo la pelota, una voz lúcida de esas que nunca faltan, sentenció: "Ellos tienen un jugador de jerarquía como Scocco y nosotros ninguno".

Si bien suena reduccionista, la apreciación sirve para entender por qué Newell's ganó casi sin llegar ni patear, y por consiguiente la manera en que alcanzó el primer puesto. Es que en un mal partido, el conjunto de Diego Osella volvió a mantener el cero en su arco y desniveló con el rapto de prestigio de Scocco, así como en otras oportunidades fue Maxi Rodríguez o Formica.

Este Newell's que de vez en cuando ofrece vistosidad, convive con sus limitaciones, hace fuerzas de flaquezas y encuentra soluciones en el tridente conformado por los recién mencionados. Si la pregunta era si alcanzaba con esa estrategia para mantenerse en las principales posiciones, con el correr de las fechas quedó demostrado que sí.

Sin asumir los riesgos que plantean otros, porque Osella concibe que no tiene sentido a partir del plantel con el que cuenta, Newell's mira a todos desde arriba de la tabla cuando ya pasaron 22 fechas. La presunción de que en cualquier momento se caía, o que se trataba de cuestión de suerte, no tiene sentido.

Fue ayer a visitar a Huracán sabiendo que dependía de sí mismo para alcanzar a Boca, aunque sea por un día. Desde el juego, los méritos fueron pocos. No encontró el pase de salida y la revoleó de un lado al otro, siendo perjudicados los de adelante, que la necesitan al pie. El Globo, con decisión aunque escaso peso individual y poco temperamento, lo llevó contra el arco de Pocrnjic.

Entonces Newell's apeló al juego defensivo, que redunda en pocos goles en contra, y a una seguidilla de cinco partidos, contando el de ayer, que no le convierten. Se abroqueló, cerró espacios y Sebastián Domínguez, una reinvención del que hasta hace poco despertaba silbidos, y Néstor Moiraghi la sacaron una y otra vez.

Le faltaba al rojinegro la manera de hacer un gol, ir por esa victoria que lo devolviera a la punta, en donde estuvo las dos primeras fechas del torneo y a la que había retornado en la 7ª jornada con la victoria en el clásico con el gol de Maxi por algún rato, hasta que Estudiantes venció más tarde a San Lorenzo y lo dejó escolta.

Tuvo que entrar en acción Scocco, en una doble combinación con Formica para sacar el disparo que se metió tras el desvío en Martín Nervo y ante la débil respuesta de Marcos Díaz. El conquistador del arco estableció esa diferencia mínima, pero a la vez colosal porque lo depositó a Newell's en el lugar de privilegio que todos quieren.

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