Ovación
Lunes 27 de Marzo de 2017

"De a poco me voy sintiendo más cómodo", confesó el arquero de Central, Diego Rodríguez

El Ruso Rodríguez, quien fue la otra figura de Central junto a Teo, goza de un buen presente en Arroyito

Hacía mucho tiempo que Central no se refugiaba en su arquero como lo hizo ante Tigre. Y Diego Rodríguez exhibió seguridad, solvencia y buenos reflejos cuando la última línea estaba picada. Se percibe que la continuidad lo reposicionó de otra manera desde lo deportivo y conceptual. En base a sus intervenciones precisas selló su arco en las dos últimas presentaciones, marcando además un quiebre de racha adversa desde este punto de vista (ver página 7). El Ruso graficó su buen presente en Arroyito argumentando: "De a poco me voy sintiendo más cómodo con el equipo y el club. Intento crecer", sostuvo el arquero sin caer en la tentación de la soberbia futbolística. Claro que internamente es consciente de que no puede dormirse en los laureles pasajeros que le ofrendaron los eufóricos hinchas tras el triunfo ante el Matador, porque el próximo domingo deberá ratificar el mismo nivel cuando visiten a Sarmiento en Junín.

   Terminó el año custodiando el arco canalla porque Sebastián Sosa avisó luego de perder la final de la Copa Argentina ante River que no iba a atajar contra Belgrano porque debía viajar a México por cuestiones personales. En ese momento hubo varios que decidieron no subirse al micro, aunque Rodríguez dio el presente aquella tarde bajo el interinato de Leo Fernández con final feliz fruto del 2 a 0 ante los piratas.

   Y cuando arrancó la pretemporada caía de maduro que, salvo una catástrofe, iba a ser el titular para lo que resta del torneo largo y su estadía en el club. Estuvo en la derrota contra Godoy Cruz por 1 a 0 y mostró algunas tapadas interesantes. Luego fue uno de los puntos más altos del equipo en el triunfo apretadito frente a Quilmes.

   Mientras que el pasado sábado lució buenos reflejos cuando Tigre mostraba sus garras en el amanecer del encuentro disputado en el Gigante. "Sí, tuve un par de jugadas que fueron peligrosas. Aunque entre el mano a mano que mantuve con Castro y el cabezazo que metió Luna, debo decir que la más difícil fue la del Chino, porque se dio en una acción muy rápida. Son de esas jugadas que cuando salen bien, decís uyyyy, salió, ja", declaró sin chapear con el doble discurso el guardameta que "desde el primer día tome el compromiso de hacer las cosas bien en el club y pienso seguir así".

   Pese a que fue figura junto a Teo Gutiérrez, autor del gol del triunfo ante el Matador, el Ruso mostró humildad a la hora de responder sobre los elogios recibidos. "No me tiene que cambiar esto, debo seguir entrenando y mejorando", respondió para luego ponderar que "haber ganado dos partidos seguidos es muy bueno porque además lo necesitábamos".

   De hecho dijo además que "desde lo numérico nos vamos acomodando en la tabla y haber logrado un triunfo así sirve mucho desde lo anímico. Es fundamental diría". A la vez confesó que pese al "orden y la jerarquía que mostró el equipo es obvio que hay mucho por mejorar, pero es bueno hacer la autocrítica puertas adentro".

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