Ovación
Miércoles 12 de Abril de 2017

De mañana se disfruta mucho más

Estudiantes por la mañana. No hay excusas para entorpecer semejante programa. Desde todo punto de vista.

Estudiantes por la mañana. No hay excusas para entorpecer semejante programa. Desde todo punto de vista. Porque por más que se antepongan cuestiones de costumbre, que habría que sopesar y profundizar, una variante en este aspecto enriquecerá el espectáculo todo. El rendimiento físico seguramente se amoldará al cambio y le dará más sustento al vuelo imaginativo que deviene de todo artilugio que sirva para romper con la monotonía del acto en sí. Un partido mañanero no se juega con los dientes apretados ni con el cuchillo entre los dientes, no señor. Porque las bambalinas de la duermevela permiten un tránsito más suave y más relajado hasta la consecución del objetivo supremo. Incluso, el grito sagrado tras haber logrado el fin perseguido, que no es más ni menos que dejar anidada la bocha en la red, será más sosegado, más apacible, distinto. Quizás permita experimentar con mayor tranquilidad el goce pleno. Porque la experiencia matinal es un territorio inexplorado que es necesario transitar y desarrollar para que el juego universal al que todos son tan afectos se nutra de diferentes sensaciones. Y que la victoria sea más agradable. Y la derrota, menos dolorosa. Y el empate, un festejo al unísono de los dos.

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