Ovación
Martes 13 de Junio de 2017

Convenios que son incumplidos

Los convenios colectivos están _parecería_ para no ser cumplidos. Al menos en el fútbol, donde la letra chica de los mismos es contundente y clara en relación al respaldo que tienen los jugadores (trabajadores) a la hora de percibir sus salarios.

Los convenios colectivos están _parecería_ para no ser cumplidos. Al menos en el fútbol, donde la letra chica de los mismos es contundente y clara en relación al respaldo que tienen los jugadores (trabajadores) a la hora de percibir sus salarios. Cuando los futbolistas no perciben sus salarios las entidades no pueden incorporar refuerzos y la AFA tampoco programar partidos de las que estén en mora. Por supuesto, poco —o nada— se cumple al respecto, no sólo por negligencia de los clubes si no también por falta de acción de los propios protagonistas que a veces no accionan en consecuencia para reclamar lo suyo.

   En algo más de dos meses dará inicio a la tan mentada superliga, una iniciativa importante y en la que muchos clubes la ven con buenos ojos con el fin de recaudar fondos y alivianar sus cuentas corrientes. Una nueva competencia valiosa para el fútbol argentino, al menos es lo que se presume en la previa pensando en la competencia de las instituciones y que servirá para amortiguar en parte los altos gastos del plantel que tienen. Y se anuncia que habrá una fuerte exigencia hacia las mismas para que no tengan deudas. Es decir, se hace hincapié en algo que ya existe y no se cumple. O si se lo hace es en cuentagotas.

   El artículo 3, inciso 4, del convenio de Agremiados dice que "la AFA se obliga a no registrar los contratos que un club suscriba con futbolistas libres de contratación o venidos de otro, si, previamente, aquel no acreditara en legal forma tener íntegramente pagos los haberes por todo concepto de los futbolistas a su servicio en la temporada inmediata anterior". Algo que no es tenido en cuenta y se pasa de largo. Y después surgen los cuestionamientos de lo que se transgrede habitualmente y sin miramientos.

   Los clubes muchas veces incumplen con sus obligaciones y los jugadores terminan aceptando porque saben que a la larga siempre van a cobrar recurriendo a Agremiados y, como última instancia, inhibiendo. Aunque también tienen a mano la posibilidad de pedir la libertad de acción con sólo un mes de atraso, pero eso nunca fue ejecutado por un protagonista.

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