Ovación
Lunes 17 de Julio de 2017

Color y pasión de un día inolvidable en el clásico entre Sportivo y Unión

Después de 30 años, Alvarez vivió el clásico entre clásicos rivales y el pueblo armó su espectáculo.

Alvarez tuvo su clásico y finalizó en paz. Después de tres décadas se volvió a disputar el derby de la comuna y fue empate en cero entre Sportivo y Unión, por la 11ª fecha del torneo Gobernador Molinas. Con este resultado los albiazules quedaron segundos junto a Unión Americana, con 22 unidades, a tres de General Paz. Mientras que Unión se ubica en el tercer lugar con 21. Más de 2.000 personas se dieron cita en el estadio de Sportivo y le pusieron el calor, color y, sobre todo, la pasión.

El pueblo de Alvarez ayer fue el centro de toda la atención entre los hinchas de la región. Se volvía a jugar el partido más importante y así lo tomaron los parroquianos desde que se conoció el regreso de Sportivo a la Rosarina, tras jugar varias temporadas en la Liga Deportiva del Sur.

La previa del cotejo fue digna de destacar por ser uno de la Rosarina. Desde temprano las dos parcialidades vivieron su propio clásico en diferentes puntos de la comuna. Los accesos a la cancha se abrieron a las 13.30 y una hora antes del choque la capacidad del estadio de Sportivo se colmó.

Por ser el partido más importante, los simpatizantes disfrutaron del clásico y también fueron protagonistas de un día histórico para el fútbol en la localidad del sur santafesino.

"Hace 31 años que vivo en Alvarez y jamás pude vivir un choque entre los equipos más importantes del pueblo. Muchos me hablaron de la pasión de sus hinchas y hoy (ayer) pude acompañar a mis sobrinos que siguen a Unión a todas partes. Estoy muy feliz por el acontecimiento. Fue algo impresionante. Alvarez está en boca de todos", dijo Elsa, hincha del rojinegro, a Ovación.

Los hinchas albiazules también compartieron sus sensaciones en su regreso al fútbol doméstico del Molinas. "A Sportivo lo sigo a todas partes y jamás pude vivir un clásico en el pueblo. Lo que pasó fue algo muy lindo y no tiene palabras. A la cancha vinieron amigos, familares, vecinos de otras localidades y estoy muy orgullodo de vivir en Alvarez. La fiesta que armó la gente fue muy linda", confió Alberto, hincha de Sportivo de 28 años.

Con un marco impresionante los presidentes de ambas instituciones, Fabio Volpi (Sportivo) y Fabián Giacomelli (Unión), y el párroco de la comuna, plantaron un árbol en un marco de camaradería entre las entidades.

Después llegaron los ingresos de ambos planteles y el color de las bengalas azules, en los locales, y roja y negra, en la visita, le dieron pasión a un encuentro esperado por largas décadas.

También llegaron las bombas de estruendo y los papelitos que jamás faltan. La euforia en las hinchadas se hizo oír en los cuatro sectores del estadio. Nadie quiso perderse un espectáculo único después de largos años.

A pesar del 0-0 final, el pueblo de Alvarez vivió su propio clásico y todo finalizó en paz. El comportamiento de los presentes fue digno de destacar en épocas donde la locura invade lo que debe ser sólo un espectáculo futbolístico.

Colorido, pasión y amor por la camiseta fue el común denominador en el clásico de Alvarez. Valió la pena esperar tanto.

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