Central
Lunes 29 de Mayo de 2017

Central se plantó en el Monumental y se hizo respetar por River

El canalla no entró en pánico ante este River demoledor. Le jugó de igual a igual y se volvió con un buen empate.

Reafirmó una tendencia que se expande sin cesar. La estructura y la idea encuentran sustento fecha a fecha. Dejó de tambalear hace rato. Ahora anda a los empujones contra sus rivales. O al menos no cae a la hora de medirse con otro peso pesado. La rebeldía anímica que exhibe esta versión canalla "made in Uruguay" le permite no caer en desgracia ni desesperarse cuando se las ve fulera. En el instante en que el grueso puede quedar aturdido ante tanta presión ajena como le pasó ayer ante River, Central se fortalece desde el interior al mundo externo. Y es así que termina dejando a muchos con los ojos abiertos. Como sucedió en el empate sin goles en el Monumental, donde impuso respeto y sigue avanzando en pos de sellar el pasaje a la próxima Sudamericana.

   Ayer pisó el abarrotado Monumental como si se tratara de una convocatoria de oferta. Pese a que los primeros minutos soportó el dominio local, lo cierto es que luego se fue amoldando y plantando mejor hasta quebrar la hegemonía millonaria. Tanto que terminó siendo el amo de las verdaderas situaciones de riesgo.

   Tuvo la capacidad para generar tres acciones claras que les hicieron levantar la temperatura a los anfitriones. El primer llamado de atención fue a los 15 minutos cuando Martínez Quarta mandó como pudo la pelota al córner ante la arremetida de Ruben, tras un cabezazo de Menosse a la salida de un tiro libre lanzado por Colman.

   El segundo tuvo a Teo Gutiérrez como primer protagonista. Pero Batalla dio rebote. Ruben le pegó como venía y encontró los abatatados pies de Maidana. Al defensor lo terminaron salvando las manos del arquero a los 34'. Esta jugada fue después de que el juez Rapallini frenara en seco un legítimo avance de Camacho que, según el asistente Navarro, estaba adelantado.

   Mientras que cinco minutos después, Central casi se toma un té en medio de la fría tarde. Camacho, Carrizo y Ruben hicieron una gran triangulación, aunque el goleador no pudo conectar bien de cabeza el balón y por eso todo el estadio largó una gran bocanada de alivio. ¿Rivrer? No pateó al arco. La peor versión de la temporada se podría decir en términos de juego en ofensiva. Se fue al descanso con mucho premio en medio de un partido, por momentos, tan intenso como hablado y picado.

   Con respecto a la fase final hay que destacar que de movida le costó meterse en el partido. Cayó en el ritmo del millonario, que recién tuvo su instante de candidato cuando Driussi le sacó pintura al palo derecho del Ruso Rodríguez. No obstante, Camacho respondió más tarde con un taco que no llegó a destino.

   Claro que antes del final, Alario dio signos de estar en cancha y casi hace saltar la banca. Pero Rodríguez se esforzó y le ahogó el grito sagrado al buen atacante. La ansiedad, impaciencia e impotencia fue ganando terreno en un Monumental tan colorido como aturdido y sorprendido por cómo se le plantó el canalla.

   No caben dudas de que con el empate de ayer, los de Arroyito avanzaron otro escalón en la escalera de la aspiración a entrar a la próxima edición de la Copa Sudamericana. No caben dudas de que el pronóstico es positivo en su estado futbolístico. No por lo que hizo ante River, sino por cómo sigue evolucionando en toda su estructura.

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