Ovación
Jueves 16 de Marzo de 2017

Central falló en el estudio de mercado

Hoy sufre la mala conformación del equipo hecha a mediados de 2016.

El armado de un equipo es lo más parecido a lo que en economía se conoce como "estudio de mercado". Hay análisis previos que se llevan a cabo tratando de que el futuro no sorprenda. A mediados de 2016 en Central (y en el resto de los clubes del fútbol grande de la Argentina) sabían que en este último receso sólo iba a estar la posibilidad de incorporar sólo dos futbolistas. Y las cosas indudablemente no se hicieron bien. Porque se sabía que Giovani Lo Celso no iba a seguir en el club y hoy el equipo no tiene enganche. También había un acuerdo tácito con Montoya para darle vía libre en caso de que llegara una oferta, tal como sucedió. Y hoy el equipo no tiene un volante por derecha definido. El recambio era Hernán Da Campo, hoy en Quilmes, quien fue cedido a préstamo cuando el torneo ya estaba en marcha. Sí hay siete zagueros centrales, pero los tres que llegaron hace meses como refuerzos no tienen lugar (Torsiglieri ni siquiera está en el club). Eduardo Coudet fue el autor intelectual del armado de aquel plantel, que es el que hoy está a disposición de Paolo Montero. Los dirigentes, los autores materiales de ese armado. Como siempre se dice, resulta mucho más sencillo hablar con el diario del lunes, pero hay análsis que más tarde o más temprano deben hacerse. A la luz de los resultados las decisiones que se tomaron en aquel momento no fueron las mejores. Fueron estudios con cierto grado de improvisación. En algunos casos hasta improductivos. Nadie es tan iluso como para negar que en el fútbol los ánimos cambian radicalmente por una pelota que pega en el palo y sale. Para ser más directos, si Central hubiera vencido a River en la final de la Copa Argentina el semblante sería otro y a muchos poco les importaría lo que pueda deparar el andar del equipo de Montero, al menos durante estos meses. Pero sería un análisis simplista y de un reduccionismo llamativo. Porque aun con la alegría residual de un título el equipo cargaría con las mismas incongruencias nominales que hoy lo aquejan. Los responsables son lo de menos, lo que cuenta es el mal estudio de mercado realizado.

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