Central
Domingo 13 de Agosto de 2017

Central empató 2-2 ante Talleres en un amistoso que dejó más dudas que certezas

Central mostró un bajo rendimiento y fue superado por Talleres. Igual, con poco le alcanzó para llegar al empate tras ir dos goles abajo.

La conquista de Fernando Zampedri en la agonía del encuentro maquilló lo que fue un flojo partido de Central ante Talleres en un amistoso que dejó más dudas que certezas, desde algunas individualidades y también en lo que compete al funcionamiento colectivo. Nada que encienda algún tipo de alarma ni mucho menos. Sí la sensación de que todavía hay cosas que merecen una particular atención, más teniendo en cuenta que restan un puñado de días para el inicio del torneo.

   Si el balance reposa sobre el resultado propiamente dicho, el fin de semana de Paolo Montero será más o menos tranquilo. Si el análisis contiene un poco más de profundidad, el panorama será distinto.

   Con una formación en la que en la que otra vez hubo improvisaciones, Central no la pasó del todo bien a lo largo de los 80 minutos que duró el partido. Porque Talleres fue amo y señor del trámite, cumpliendo un par de premisas clave: un correcto trato de balón, buena presión y mayor profundidad en ataque. Y muchas de esas cosas las logró a través de transiciones rápidas, donde el mediocampo canalla sufrió más de la cuenta. Es que el Colo Gil y Colman en cierta forma garantizaron una salida prolija (igualmente ambos se equivocaron en reiteradas oportunidades), pero a la hora de la contención les faltó presencia.

   Y esto ocurrió porque Mauricio Martínez volvió a actuar como segundo marcador central (el refuerzo de jerarquía en esa zona aún no llegó) y porque el Colo Romero volvió a actuar para el equipo alternativo.

   Las mayores grietas estuvieron por el sector izquierdo, sector donde a Parot le costó hacer pie frente a la rapidez de Sebastián Palacios (de lo mejor de la mañana en Arroyo Seco) y donde Martínez de alguna manera se exponía también a esa superioridad que marcaba la T.

   Fue justamente Palacios quien a los 9' asistió a Reynoso, pero el remate cruzado del delantero se fue apenas ancho. A esa altura ya había una clara diferencia en el juego en favor de los cordobeses, ante un Central al que le costaba llegar con claridad. Por eso Ruben y Zampedri estuvieron demasiado distanciados de sus compañeros.

   Y esa liviandad canalla fue una constante, básicamente porque le costaba hacer posesión. Y casi sin marca en el medio, todo se le hizo cuesta arriba. Cuando Gil la perdió en una salida Talleres no perdonó. Otra vez por el sector de Parot, Reynoso entró con libertad y con un remate cruzado anotó el primero (29').

   En ese primer tiempo Central dispuso de sólo un par de ocasiones. La primera con un remate de aire de Camacho tras un buen centro de Parot y la otra con un disparo de lejos de Camacho que el arquero Herrera envió al córner.

   Más pronunciado aún fue el dominio de Talleres en el segundo tiempo, donde los embates cordobeses pusieron en aprietos a Central en más de una ocasión, ya con un equipo que jugaba poco, atacaba mal y defendía peor. Fue tanta la diferencia que la T impuso que ese 0-1 sonaba a regalo. Hasta que llegó la mano de Gil dentro del área y el gol de Palacios de penal (27' del complemento).

   Lo de Central eran más ráfagas e intentos aislados que construcciones colectivas. En una de esas aproximaciones llegó el cabezazo goleador de Herrera (ingresó por Ruben) tras el centro desde la izquierda de Zampedri. Y sobre el final, la aparición del ex Atlético Tucumán para desviar el cabezazo de Camacho.

   Fue la última jugada de un partido que visto desde el resultado y por el hecho de haber remontado un 0-2 expuso un rasgo positivo, pero que desde lo colectivo ofrendó unos cuantos ítems a resolver en el corto tiempo que hay por delante hasta el inicio de la competencia.

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