Boca Juniors
Miércoles 21 de Junio de 2017

Boca se consagró campeón y hubo festejo en el Monumento y en muchas ciudades del país

Boca fue campeón antes de jugar y celebró en el hotel y en las calles de muchas ciudades, entre ellas Rosario.

Hace apenas un mes, antes de enfrentar a Newell's en la Bombonera, el imperio de Boca en el torneo tambaleaba, se hablaba de la sombra del River de Marcelo Gallardo encima y las comparaciones dolorosas con aquel equipo que increíblemente perdió el título de la mano de Ricardo La Volpe eran moneda corriente. Quién hubiera imaginado entonces que al equipo del Mellizo Barros Schelotto le sobrarían dos partidos para consagrarse y que la nueva corona xeneize la disfrutarían por televisión gracias a la nueva mano que le dio el único que suele amargarlo seguido: San Lorenzo, que primero le hizo el favor de bajar las pretensiones millonarias y ayer dejó sin chances a Banfield, el único que podía alcanzarlo. Pero así fue. Antes de salir hoy al césped del Roberto Carminatti ya era campeón y desató un festejo a lo largo y a lo ancho del país. Como en el hotel Argos de Bahía Blanca donde concentró el plantel. Como en el estadio. Como en el Obelisco. Como, obvio, en el Monumento Nacional a la Bandera.

Boca se convirtió en el único equipo argentino en ganar los dos torneos largos de 30 clubes. El del 2015, cuando fue acosado por el Central de Eduardo Coudet. Y este, en el que supo ser apretado por el Newell's de Diego Osella. Lo empezó curiosamente perdiendo ante Lanús (0-1), justo el primer club que dirigió el gran ídolo xeneize Guillermo Barros Schelotto, ahora consagrado como jugador y técnico, pero después fue claramente el mejor mientras tuvo a Carlos Tevez en cancha y su poderío tambaleó cuando el Apache se fue a China, al punto que el primer partido en casa lo perdió ante Talleres de Córdoba. Después, el 14 de mayo, River le ganaría 3 a 1 también en la Bombonera y todos las vacilaciones tocaron a su puerta, hasta que les ganó con lo justo a los rojinegros de nuevo de local y, pese a ese empate agónico de Huracán, no sufrió más tropiezos, aliviado porque la fuerza que le hicieron Gallardo y compañía llegó hasta ahí.

El título de Boca se celebró en el Obelisco


Y el alivio fue tan grande con las goleadas ante Independiente y Aldosivi que sorprendentemente fue Banfield el único que llegó a esta penúltima fecha con chances de amargarlo. Demasiado poco inquietante a esta altura, más allá de las bondades del equipo de Julio Falcioni, que dicho sea de paso fue el primer rival xeneize después de la tardía reanudación del campeonato este año y perdió en la Bombonera 2-0.

Una pena que un campeón festeje de esta manera. A Newell's le pasó en el lejano 92, cuando celebró mirando por televisión Vélez-Español. Otros casos hubo también. Pero no invalida la legitimidad de tamaña alegría, que se liberó en el mismo hotel con los muchos hinchas que fueron a ovacionar el plantel. Y los jugadores también se liberaron, al punto que, disfrazados de fantasmistas varios de ellos, corrieron desde el subsuelo del estacionamiento hasta la acera para recordar al eterno rival frente a todas las cámares, una acción de dudoso gusto en tiempos en los que las formas deben ser cuidadas al máximo por los protagonistas principales.

Por supuesto, los hinchas se prendieron en Bahía Blanca y en cada región del país donde se celebró este 26º título de la era profesional, el 32º de primera división desde que el fútbol es fútbol en el país, el 66º contando copas nacionales (12) e internacionales (22, 15 de Conmebol, 3 intercontinentales y 4 argentino-uruguayas). También hubo celebración en el Monumento, porque Rosario está dividida entre canallas y leprosos, pero también hay muchos xeneizes alimentados por la inmensa región que rodea a la ilusión, cuyas simpatías están más divididas entre los denominados "grandes" de Buenos Aires.

Boca es el campeón. Vuelve a la Libertadores después de un año de ausencia copera en todos los planos. El Mellizo se sacó una mochila enorme de encima. Medio país está feliz.

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