Copa Davis
Lunes 06 de Febrero de 2017

Berlocq, corazón de gladiador

Venció a Lorenzi en otro maratónico partido e igualó la serie 2-2 con Italia. Ayer la falta de luz impidió jugar el quinto punto que irá hoy.

Ya tenía el título de campeón de Copa Davis. Que esto no suene exagerado pero es hora de que a Carlos Berlocq le den su diploma de Gladiador. Otra vez el chascomunense metió una heroica en Copa Davis, venció al italiano Paolo Lorenzi por 4/6, 6/4, 6/1, 3/6 y 6/3 y le dio una vida más a Argentina ante Italia, que el viernes se había puesto 2 a 0. "Puro corazón", se leyó que decían sus labios cuando terminó el encuentro y focalizó en el público golpeándose el pecho y señalándose con la raqueta. Una definición perfecta de lo que es Berlocq. Le puede salir bien o mal, pero nadie le puede cuestionar la entrega y el sacrificio con los que juega. Mucho más si tiene puesta la camiseta argenta. Gracias a él, el conjunto albiceleste tiene esperanzas en esta serie que está igualada en 2 con la azzurra. Hoy mismo se sabrá quién se queda con ella, ya que ayer no se pudo disputar el quinto punto debido a la falta de luz. Fue un día complicado el domingo en el Parque Sarmiento de Saavedra, escenario de la serie, porque además de las más de cuatro horas de partido hubo otras cuatro de suspensión, fragmentadas. Pero fue positiva para Argentina. A costa del luchador. Mirar al cielo y pedirle "por favor". De eso se trató la jornada de ayer de la serie de Copa Davis que enfrenta a Argentina con Italia en Buenos Aires. Todo el día estuvo condicionado por las inclemencias climáticas. Parecía que todo terminaba cuando la eliminatoria quedó suspendida por mal tiempo cuando se jugaba el cuarto punto entre Berlocq (81º del ránking) y Paolo Lorenzi (43º), cuando el argentino se imponía por 4/6, 6/4, 6/1, 4/4. Entonces, se paró el partido por segunda vez: la lluvia ya era incesante, la pelota estaba evidentemente pesada, los flejes muy mojados y los jugadores un tanto fastidiosos. Porque además lidiaban con las ráfagas de viento. El italiano tenía más ganas de continuarlo, no el argentino y en ello se centró la primera gran discusión de la tarde.

Como si algo le faltase a esta serie de Copa Davis, la primera de Argentina como local después de consagrarse en Croacia a fines del año pasado, se presentaba esto: arrancó el viernes 0-2 en la serie. Encaró el sábado sabiendo que si no ganaba el dobles iba a jugar el repechaje. Y ganó el punto pero antes sufrió. Berlocq y Leo Mayer se imponían 2 sets a 0 pero recién lo pudieron cerrar en el quinto, luego de desperdiciar varios match points y sufrir otro en contra ante la dupla de Fabio Fognini y Simone Bolelli.

Ayer, otra vez Berlocq salió con la presión de lograr la igualdad parcial de la eliminatoria. Argentina nunca levantó un 0-2 en una serie y entonces el Gladiador iba por la heroica, como le gusta a él a pesar de todas las horas en cancha que acumuló entre el viernes (perdió con Andreas Seppi, 89º) y el sábado. Sin embargo, el tiempo por momentos no lo dejó ser y hasta le resultó beneficioso.

Es que, para cuando se produjo el primer parate por lluvia, al mediodía (el partido se inició apenas pasadas las 11), Charly y Paolo empataban 4/4 pero el tano estaba mejor. El de Chascomús, en cambio, no le encontraba la vuelta. Parado muy atrás, sin profundidad en sus tiros, sin capacidad para lograr buenas aperturas. Estaba "atado", como a veces se dice en el tenis, y el italiano, que atraviesa el mejor momento de su carrera, lo aprovechada.

Cuando cesó el agua y algo asomó el sol (por más que el viento siempre estuvo), pasadas las dos de la tarde, la historia empezó a cambiar. Es cierto, Charly perdió ese primer set pero se impuso con claridad en los dos siguientes, recontraalimentado por un público que se bancó con un estoicismo admirable la suspensión parcial de la jornada. Berlocq afiló los tiros, fue más inteligente y se reposicionó en el global de la mano de la profundidad y la capacidad de agresión. A eso de las 15.30 otra vez los nubarrones y las preocupaciones sobre esta serie. Gris desde el inicio.

Ya con Lorenzi 4 a 2 arriba en el cuarto set los jugadores empezaron a consultarse mutuamente. Para el 4/4 ya citado el Gladiador no quería saber nada, estaba enojado ante el condicionamiento del clima para con el juego. Lorenzi lo quería cerrar, venía en alza. Finalmente hablaron capitanes, jugadores, umpire y director y se retiraron al vestuario a decidir. Por entonces la gente ya había marcado una tendencia: mejor irse a casa. Mucho frío y viento como para seguir persistiendo. Aunque ojo, algunos corajudos sí se quedaron.

Como Italia aspiraba a intentar terminar la serie ayer (se suponía, volvían hoy a su país), se esperó un rato más y a las 18.05 los jugadores volvieron a la cancha. Y lo que parecía, podía ser más largo, fue carne para el Gladiador. Lorenzi se llevó el cuarto pero en el quinto Berlocq lo quebró en el cuarto game, lo que fue vital y desde allí no hubo dudas de que el partido quedaría en casa. La cara de desorientación de Lorenzi lo decía todo: Charly lo había vencido especialmente desde lo psicológico.

Sin grandes figuras y otra vez en un equipo sin divos, este laburante del tenis volvió a erigirse como símbolo de sacrificio, trabajo y simpleza. Se imaginó ser otra vez el Increíble Hulk y está perdonado. De nuevo ayer, dio un golpazo en la Ccpa en la que por primera vez jugó tres puntos en un fin de semana (perdió el viernes con Seppi y ganó el dobles con Mayer).

Hoy la responsabilidad estará en otras manos. Por los movimientos que se vieron ayer serían Guido Pella y Fabio Fognini los que definirán el quinto punto desde las 11 (las otras opciones son Leo Mayer y Andreas Seppi). Ningún equipo dio precisiones sobre a quiénes utilizará, pero atendiendo a la presencia de los jugadores ayer en el borde del court se puede interpretar que eran ellos los que se estaban preparando para intervenir en una definición que se asemejará a la muerte súbita. Un mal menor teniendo en cuenta que hasta acá se tornó una agonía. Aunque ahora, con más signos vitales, Argentina tendrá más fuerzas para hacer valer su condición de campeón. Si lo logra enfrentará a Bélgica, que venció a Alemania. Aunque esa ya es otra historia.

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