Ovación
Domingo 30 de Julio de 2017

Atlético agrandó la vitrina

Atlético del Rosario se consagró campeón tras imponerse en una final que se le presentó complicada pero que supo resolverla con solvencia.

En el año de su sesquicentenario Atlético del Rosario se dio el gusto de gritar campeón y agrandar su vitrina. En la final del Nacional de Clubes B, superó a Jockey Club Córdoba por 36-22 tras un partido que se le presentó complicado pero que supo resolverlo a su favor con inteligencia y mucho corazón.

El pitazo final de Traverso no hizo otra cosa que bajarle el telón a la tarde, ya que segundos antes el try de Tomás Malanos había desatado el delirio de los plazones con un try de palomita que definió la historia.

Pero para llegar a ese momento de éxtasis, Atlético tuvo que trabajar y mucho, no sólo para corregir el camino sino también para dar vuelta una imagen poco convincente que había dejado en el primer tiempo. En el primer parcial Atlético entró como dormido. Se lo notó incómodo, como que le costó acomodarse en el campo de juego, mientras que su rival, con un juego veloz aprovechó las ocasiones que tuvo para marcar. Esas conquistas fueron mérito del ataque, pero también por falta de contundencia de la defensa. La primera línea defensiva fue endeble y muy bien aprovechada por el conjunto cordobés que, al término del primer parcial se imponía 7-19.

El descuento de Atlético llegó de la mano de los forwards, los grandes arquitectos de la victoria de ayer. Entre el juego corto y los scrums, el local empezó a comerle la cabeza a su rival, que apeló a reiteradas infracciones para frenarlos. En una de esas tantas, Traverso marcó un try penal que, más allá de la conquista fue todo un indicio.

El resultado obligó a Atlético a salir a quemar las naves en el complemento. La empresa no era fácil, pero tampoco imposible. Los forwards marcaban el camino. Tras una nueva infracción en el scrum, llegó el segundo try penal para Atlético, con el que se puso a tiro (14-19). Más allá de un penal de Lazcano que estiró un poco la ventaja para los de la Docta (22-14), ahí empezó otro partido, porque Atlético se dio cuenta de que podía y el hípico cordobés empezó a cometer errores y a indisciplinarse, algo que el orden y la inteligencia del local no perdonó.

Como si se hubieran invertido los roles, Plaza entendió que el negocio estaba en jugar al scrum, una formación en la que los cordobeses perdieron siempre y muchas veces mataron el juego, recibiendo las correspondientes tarjetas amarillas.

Por esa vía, el árbitro sancionó el tercer try penal (21-22) y dos minutos después el cuarto (28-22), aunque en esta oportunidad por un tackle alto a Beltramino (Nogués lo había habilitado con un rever exquisito pero el wing fue detenido antes de pasar la línea de sentencia de manera desleal por el fullback).

Así Plaza pasó al frente en el marcador y empezó a manejar los hilos del partido. El final fue con mucha adrenalina, donde cada pelota se peleó como si fuera la última. Nogués embocó un penal que le dio a Atlético la tranquilidad necesaria para jugar los últimos minutos. Y cuando parecía que el partido se moría, Tomás Malanos recibió una pelota en campo propio, se sacó la marca de encima y corrió hasta el ingoal, sellando la faena con un try de palomita, histórica, casi como la de Oria en el campeonato de 1996, o la de Alonso, en el 2000.


La región perdió una plaza

Más allá del arranque vertiginoso en el que sorprendió a su encumbrado rival, Old Resian no pudo con CUBA y cayó por un categórico 59-22 en la final de la Permanencia y de esa manera no pudo conservar la plaza de la Región Litoral en el Nacional de Clubes A.

El inicio furibundo le duró poco al tricolor, ya que después sucumbió ante la ofensiva de los universitarios que ya al término del primer parcial se imponían 40-5.

En el arranque del complemento, Old Resian mostró un leve repunte como para vender cara la derrota, pero el local volvió a tomar las riendas del partido y terminó despachándose con una goleada.

Hindú tricampeón

Por octava vez, la tercera consecutiva, Hindú se adueñó del Nacional de Clubes, tras doblegar al Tala 20-10 en la final disputada en la cancha del CASI. Hindú justificó su triunfo en un encuentro parejo, con un nivel de juego muy deslucido e impreciso, ya que aprovechó las oportunidades que se le presentaron con oficio y coraje.


Era de Gimnasia, fue de La Tablada

El dolor no pudo ser mayor. Cuando ya saboreaba el campeonato, en la última jugada del partido, con el tiempo ya cumplido, a Gimnasia y Esgrima se le rompió la ilusión. La Tablada arremetió con todo en la última, fue por la heroica y consiguió forzar un try penal con el que giró completamente la historia. El mens sana cayó por un ajustado 25-23 y el campeonato quedó en suelo cordobés.

La definición del Torneo del Interior A pudo ser para cualquiera, pero fue para el equipo de barrio Urca porque nunca bajó los brazos y campeó como una tormenta un desarrollo adverso al que lo sometió Gimnasia en el segundo tiempo.

La primera etapa fue intensa, golpe por golpe y terminó con un parcial favorable al local muy ajustado (18-17) que hablaba a las claras de la paridad del cotejo.

En el complemento, Gimnasia logró dar vuelta la historia y ponerse 23-18 adelante. A partir de allí defendió con orden y disciplina, pero no pudo impedir que en la última jugada, justo en la última, La Tablada se encontrara con la gloria gracias al empuje de sus forwards, que generaron el try penal con el que definieron la historia.

Comentarios