Ovación
Sábado 29 de Abril de 2017

Asamblea picante con mar de fondo

Raúl Broglia y Mario Giammaría se cruzaron en la Asociación Rosarina de Fútbol y luego lo dejaron ahí

Viernes. Ultimo día laboral de la semana. Ultimas horas además, cuando se supone que ya todo el mundo empieza a relajarse para gozar el fin de semana. Pero no. La sede de la Asociación Rosarina de Fútbol de golpe se transformó en una caldera. La asamblea ordinaria para aprobación de memoria y balance terminó con insultos, reclamos y acusaciones cruzadas. Duró poco y, eso sí, no pasó de lo picante que puede ser cuando hay posiciones contrapuestas, al menos de acuerdo al testimonio de los principales protagonistas: el presidente de la ARF, Mario Giammaría, y su par de Central, Raúl Broglia. Sí hubo fuego cruzado y se intuye un mar de fondo.

"No, no pasó nada. Hubo discusiones pero te aseguro que viví asambleas más duras en Central", relató más tranquilo anoche Broglia, algo que curiosamente luego refrendaría el propio Giammaría a Ovación: "Sí, aquellas eran bravas en serio". Ambos coincidieron en algunas de ellas en otros tiempos. Pero más allá de que las pulsaciones habían bajado al momento del diálogo telefónico, el cruce fuerte de palabras existió en la reunión de asambleístas que duró unos diez o quince minutos apenas.

De un lado dijeron que rápidamente se pidió que se apruebe el balance a mano alzada y que fueron apenas 8 de los 18 asambleístas (16 de los clubes de primera, 1 de la B y 1 de la C) los que las levantaron, y del otro afirmaron que 15 representantes aprobaron, excepto Central, Argentino y Central Córdoba. De un lado se reclamó que la memoria y balance no se envió en tiempo y forma para analizarla, y del otro que fue enviado vía mail con 15 días de anticipación. De un lado afirmaron que se pidió un cuarto intermedio para su análisis y del otro que el pedido no fue una moción para incorporarlo al orden del día. De un lado objetaron la presencia de Carlos Benítez por ser representante del futsal y no era asambleísta, y del otro sostuvieron que era el protesorero y debía participar porque estuvo en la confección del balance.

Broglia y Giammaría se cruzaron duramente, se chicanearon de acuerdo a los testimonios recogidos. "Soy enemigo de las reelecciones permanentes", aseguró el titular canalla. "Es muy fácil. El año próximo termina mi mandato y el que esté dispuesto puede presentarse", apuntó el titular de la ARF a propósito de uno de los temas que los enfrentaron cuando la discusión se puso acalorada y en medio de otros reclamos, como una deuda canalla por entradas de Copa Libertadores o el reclamo auriazul por la confección del nuevo estatuto de la Rosarina.

Otras voces consultadas hablaron de "escándalo" y de que "Broglia es el único dirigente santafesino en el comité ejecutivo de la AFA y no debió ser tratado así". Hubo coincidencia en que el momento en que se disparó la discusión áspera y donde el clima se puso muy tenso, fue un cruce verbal entre Broglia y Benítez. "Soy medio calentón", reconoció Broglia, que así le bajó el tono a esa disputa.

La memoria y balance, por hache o por be, generalmente son aprobadas. Por eso lo que pareció asomar anoche es otro tipo de disputa, dentro del contexto de la nueva conducción de la AFA, nacida al calor de las modificaciones pedidas por la Fifa y que se reflejaron en un nuevo estatuto, que igual no incorporó todo lo que pretendía la casa madre del fútbol. En ese sentido, habrá que ver si las discusiones de la asamblea de ayer fueron apenas fuegos artificiales y quedarán en una anécdota, o por el contrario empujan a profundizar cambios, en momentos en que Giammaría fue designado Secretario del Interior del Consejo Federal de la AFA. Por ahora, lo dejaron ahí.

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