Copa Davis
Domingo 05 de Febrero de 2017

Argentina se dio vida en la Copa Davis, pero sigue contra las cuerdas

La dupla Berlocq-Mayer se impuso en el dobles a Fognini-Bolelli. Hoy Argentina deberá ganar sí o sí los singles que restan para evitar ir a un repechaje por no descender. Italia lidera la serie por 2 a 1

Carlos Berlocq y Leonardo Mayer cumplen con una condición indispensable para hacer lo que hicieron ayer: son coperos. Coperos de ley. Siempre potenciados por el contexto Copa Davis. Pueden ganar o perder, pero muestran lo que casi nunca en el circuito ATP y eso ya eleva un escalón en la consideración del público argentino. Ayer, con toda la presión que significaba saber que una caída obligaba a ir a un repechaje para no descender, el dobles de Berlocq-Mayer dio la nota. En un maratónico e infartante partido, especialmente en el transcurso del cuarto y quinto set, se impusieron ante los italianos Fabio Fognini y Simone Bolleli por 6/3, 6/3, 4/6, 2/6 y 7/6. La serie quedó 1-2 para la Azzurra, que ganó los dos puntos del viernes y Argentina, por primera vez como campeón, sigue condicionada. Hoy, en el Parque Sarmiento de Buenos Aires sigue la acción, con los singles y mucha incógnita respecto a sus protagonistas.

Hay que decirlo: Carlos Berlocq se puso la pareja al hombro. Porque si mandar a la cancha a Leo Mayer suponía cierto riesgo teniendo en cuenta que no tenía partidos en la temporada, Charly lo disimuló. Concentrado, fino, inteligente en las decisiones (apenas flojo en las voleas) y como siempre, realimentado en el aliento de la gente. El Gladiador de Chascomús, que igual ya podría evitar el episodio de romperse la camiseta al modo Increíble Hulk, fue el gran artífice de que Argentina siga con vida en la Copa Davis. El viernes perdió el segundo punto de singles ante Andreas Seppi, pero terminó de tan buena forma que no sintió el cansancio de ese partido y por el contrario, entró mucho mejor, con el ritmo aceitado. Mayer, supo seguirlo y agarrarse de él cuando se notó el bajón que tuvo el correntino en el tercer y cuarto set. En el quinto, reapareció el Yacaré y con ese espíritu que distingue a ambos pudieron ponerle el moño al partido.

Claro que no fue sencillo. Recién lo consiguió en el sexto match point. Porque lo pudo ganar por 7/5 en el quinto, cuando consiguió ventaja sobre el saque de Fognini pero se le fue. Y después, ya en el propio tie break, en el que estuvo 6/3. También lo tuvo Italia una vez cuando el morocho sacó para partido. Al final lo cerró Argentina 9/7 y celebró ante un estadio estruendoso que por primera vez hizo del "Dale campeón, dale campeón" una marca. Apenas, tibiamente, se había escuchado el cantito el viernes cuando entraron los jugadores, ayer sonó de verdad.

Lo que en la previa se parecía a una quimera, este sábado fue un punto posible. Desde el minuto uno la pareja Argentina demostró que estaba a la altura de las circunstancias. A pesar de que Berlocq había jugado el viernes, a pesar de que Leo venía sin ritmo en la temporada, a pesar de que ni Fognini ni Bolelli se habían desgastado el primer día Argentina le tiró la chapa y favorecida por la falta de finura de Bolelli (especialista en dobles, pero recientemente vuelto a la actividad tras una prolongada lesión que lo mantuvo 10 meses alejado de las canchas) y porque Fogna fue más showman que líder, se llevó el mejor resultado.

Arrancó sin inconvenientes, ganó fáciles los dos primeros sets y se relajó al tiempo que Italia crecía. Fognini, ese talento admirable lleno de recursos técnicos se había puesto a jugar en serio y se notó. No hay que soslayar que el oriundo de San Remo se dedicó casi todo el tiempo a caminar la cancha, a charlar con la gente y hasta discutir en momentos calientes. Fueron dos partidos en uno y en algún punto esa metáfora también le corresponde a serie de Copa: un equipo que parece nocaut y otro que se da vida.

Argentina ganó pero sigue complicada. Estaba obligada a hacerlo, sino estas líneas estarían completas con otras cuestiones. Nunca levantó una serie iniciada con desventaja de 0-2 y hoy el panorama sigue siendo muy complicado. Este sábado, a diferencia del viernes, el estadio estuvo casi colmado y la gente jugó su partido. Hoy no le alcanzará con ello, necesitará aún mucho más tenis. Sin sus mejores jugadores en el equipo, con bajas considerables dentro de este mismo fin de semana, el campeón está contra las cuerdas. Se sabía que Italia venía como favorito, por nombres y presentes. Por ahora lo va demostrando. Ayer no se ganó nada, apenas se sobrevivió. Aunque fue un buen paso. Y un punto, quizás, psicológico.

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