Copa Davis
Sábado 04 de Febrero de 2017

Argentina quedó al borde del abismo en el Grupo Mundial de la Davis

Terminó la jornada 0-2 ante Italia en el Parque Sarmiento de Buenos Aires y si no gana los tres puntos que quedan en juego, como para darla vuelta, estará condenada a jugar un repechaje para no descender.

Argentina quedó al borde del abismo en el Grupo Mundial de Copa Davis. El primer día de la primera serie posterior a la obtención de la Ensaladera de Plata fue negativo para el conjunto albiceleste. Terminó la jornada 0-2 ante Italia en el Parque Sarmiento de Buenos Aires y si no gana los tres puntos que quedan en juego, como para darla vuelta, estará condenada a jugar un repechaje para no descender. Raro, pero para nada sorpresivo teniendo en cuenta los jugadores con los que pudo contar el capitán Daniel Orsanic. A priori sin los dos hombres que concretaron la hazaña en Croacia, Juan Martín Del Potro y Federico Delbonis, quienes le dieron el triunfo en la gran final de Zagreb. Hoy, desde las 12, el turno del dobles. Para empezar a descontar si es posible.

"No importan los jugadores, porque al final lo que queda es la bandera, son estos colores", le dijo Diego Armando Maradona al periodista Juan Manuel Rinaldi en una entrevista inmediata al final del segundo punto. Y tiene razón. Pero Diego es especial y a él jamás se le ocurriría no presentarse ante su público después de ser campeón. ¿Cómo no disfrutaría él, el mayor emblema del deporte argentino, de semejante locura? No fue el caso de Delpo o Delbo, quienes prefirieron no estar por distintas razones. Y si bien, es posible que queden inmunes de las críticas por mucho tiempo teniendo en cuenta que ayudaron a conseguir lo que ni Guillermo Vilas ni David Nalbandian lograron, obligaron al capitán Orsanic a tener que armar un equipo mucho más débil que el mejor posible. Daniel no puso lo mejor que tiene, sino lo mejor que tuvo a disposición. Y Argentina, individualmente, presentó menos que Italia, que encima se dio el gusto de no tener en cancha ayer a su figura, Fabio Fognini.

La jornada, calurosísima en Saavedra como en el resto del país, la inauguró Guido Pella. El bahiense, integrante del equipo que viajó a Croacia a pesar de que no jugó ningún punto, había anunciado con su eliminación temprana en el Abierto de Australia que la final de la Davis (y la Copa en sí), lo habían "quemado" psicológicamente y que prefería no estar en esta serie con Italia. Hablaron con él, expresó que no habían sido tan así aquellos dichos y dio el okey para jugar. Ayer, ante Paolo Lorenzi fue una verdadera sombra. Jamás pudo hacerle fuerza a un jugador que a simple vista tiene menos recursos que él. Sin embargo, el único romano del equipo azzurro le presentó las credenciales de luchador y le mostró el carácter. Nunca Guido Pella estuvo cerca de llevarse ese partido que se cerró con un triple 6/3. Tan monótono se tornó el dominio que lo mejor que podía pasarle a Pella era que por fin se terminase ese encuentro.

Mientras Lorenzi devoraba a Pella se anunció que no estaría en el segundo encuentro la figura de Italia, Fabio Fognini. El morocho acusó gastroenteritis y si bien acompañó a su equipo desde afuera, no jugó. Enfrente de Charly Berlocq, el próximo argentino en salir a la cancha estaría entonces Andreas Seppi. El anuncio parecía auspicioso para Argentina, denotando más posibilidades de triunfo para el chascomunense, pero no pudo ser. No pudo Argentina sacar rédito de ello.

Berlocq jugó dos muy malos primeros sets y se revirtió en el tercero: estaba 1/6, 2/6 y venció 6/1 para darse vida en el encuentro. En el cuarto volvió a caer y cuando Seppi sacaba para partido 5/3, apareció el Gladiador de tantas series y se fue al tie break que terminó 7/6 (8). Al final, más fino estuvo Seppi e Italia quedó con la mejor ventaja para llegar a este sábado.

Charly es un luchador nato, es el famoso laburante del tenis. Lejos de su mejor versión ayer, por más que exigió a su rival, no le alcanzó. Por el contrario, esa cataratas de pelotas altas al medio de la cancha fueron el alimento perfecto de un Seppi que más allá de cierta vacilación jugó bárbaro. No se le notó el peso de la responsabilidad de reemplazar a Fognini.

El fin de semana pintaba para celebración. La primera vez como local tras la obtención de la primera Copa Davis. Y con la Ensaladera exhibida en casa. Sin embargo, las circunstancias harán que Argentina termine la serie con el cuchillo entre los dientes o realmente preocupada por tener que ir a un repechaje en septiembre para no descender. Está abajo, de la peor manera y sin un as que le garantice nada. Tendrá que batallar bien duro para no angustiarse. Nunca antes pudo revertir el 0-2 de una eliminatoria.

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