Elecciones en Estados Unidos
Jueves 10 de Noviembre de 2016

Otro estrepitoso fracaso de los sondeos de intención de voto

La mayoría de las empresas demoscópicas interpretaron mal la realidad y dieron por descontado el triunfo de la demócrata Clinton

Donald Trump logró una espectacular victoria sobre la favorita Hillary Clinton, en un resultado que además de la demócrata dejó un claro perdedor en todo el proceso: los sondeos de intención de voto. El estrepitoso fracaso de las empresas de sondeos y los analistas en la elección fue tan evidente que el futuro de todo el sector se convirtió en el centro de una polémica. De las 20 mayores empresas de sondeos, incluyendo redes nacionales de televisión y periódicos que realizaron más de 80 encuestas desde mediados de septiembre, solamente una —del diario Los Angeles Times asociado a USC Tracking— indicó de forma consistente la ventaja del republicano Trump.

El mismo martes de la elección, el sitio web especializado RealClearPolitics, considerada una fuente confiable en el análisis de tendencias, indicaba una ventaja promedio de unos 3,3 puntos porcentuales para la demócrata Clinton. El prestigioso analista Nate Silver fue consultado sobre el desempeño de los sondeos en esta elección, y respondió con una sola palabra: "Terrible". El sitio web especializado de Silver, FiveThirtyEight alertaba que Clinton vencería la batalla en Florida, Carolina del Norte, Pensilvania y Wisconsin. Trump ganó en los cuatro Estados.

Aún cuando el conteo de los votos indicaba claramente la ventaja de Trump, FiveThirtyEight indicaba que Clinton tenía casi 70 por ciento de probabilidades de ganar la elección. El respetado sistema del diario New York Times, llamado Upshot, estimó que Clinton tenía 85 por ciento de probabilidades de ganar la elección y específicamente un 93 por ciento en Wisconsin. Una vez más: Trump ganó en ese Estado.

Larry Sabato, profesor de la Universidad de Virginia, es autor de un famoso blog llamado la "Bola de Cristal de Sabato", en el que predijo la victoria de Clinton. "Bola de Cristal tiene ahora una rajadura enorme", dijo Sabato tras la elección.

¿Por qué estaban equivocados? "Es evidente que algo ocurrió", dijo Sabato sobre el fracaso generalizado en leer la realidad. El especialista recordó que se realizaron literalmente centenas de encuestas sobre la elección presidencial este año. Uno de los problemas, dijo Sabato, es que los sondeos basaron su muestreo en el electorado tal como estuvo compuesto en la elección anterior. De esa forma, simplemente desestimaron el número de electores de Trump, demasiado tímidos o hábiles en eludir a los encuestadores. "La participación de personas blancas en las zonas rurales fue enorme", dijo, mientras que la de negros y millenials disminuyó. Incluso los propios sondeos internos del equipo demócrata de Clinton fueron malinterpretados, de acuerdo con un analista que tuvo acceso a esos documentos y habló bajo condición de anonimato. "Estaban completamente equivocados y gastaron en ello una fortuna", afirmó.

¿Subestimaron el rechazo a Clinton? Sabato cree que no. "Los sondeos lo mostraron claramente", apuntó. Pero la mayoría reconoció demasiado tarde que los encuestadores no entendieron la profundidad del resentimiento contra la ex senadora y ex secretaria de Estado, a quien muchos ven como una corrupta integrante de una elite enquistada en Washington. "No tenía idea de cuán profundas eran las divisiones", reconoció Paul Begala, un estratega del Partido Demócrata.

¿Qué significa para el futuro de los sondeos? Sabato dijo que estaba "desconcertado", tomando en cuenta que hubo "literalmente centenas de sondeos equivocados". Sin embargo, el especialista se negó a decretar el nocaut de los sondeos. "El análisis solamente mediante la anécdota no es académico. Uno no puede apoyarse solo en instintos, hay que apoyarse en datos", dijo. El experto también mencionó un marcado retroceso en el número de personas que están dispuestas a someterse a encuestas telefónicas. En el futuro, "la mayoría de los sondeos tendrá que hacerse en línea", dijo, al descartar las preocupaciones de que este tipo de encuestas puedan ser fácilmente sesgadas. "No son datos poco confiables, si se hacen las cosas bien", apuntó.

•La equivocación de las encuestas electorales tienen múltiples explicaciones. Se habla mucho del efecto "shy-Trump", es decir, de que muchos electores estadounidenses callaron en las encuestas su intención de votar a Trump.

Un efecto similar fue el que hizo fracasar a los sondeos que pronosticaron que los británicos votarían por seguir en la Unión Europea (UE) en el referéndum del pasado junio. También se equivocaron al augurar el apoyo al plebiscito de paz en Colombia y en las elecciones de Argentina o Brasil. El republicano Mike Murphy describe así la situación. "Durante más de 30 años he creído en el poder de los datos, pero hoy en día están muertos. No podían haberse equivocado más".

Michael Mathes / AFP

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