Policiales
Jueves 19 de Mayo de 2016

Otra vez sonaron tiros en el barrio Municipal y hay un joven muy grave

Unas 36 horas después de que una emboscada se cobrara la vida de un muchacho de 25 años en el barrio Municipal de Lamadrid y Grandoli, en el marco de una disputa por el territorio y la venta de estupefacientes, otro ataque a tiros sacudió a los vecinos del complejo Fonavi en el que años atrás residió el asesinado ex barra brava de Newell's Old Boys Roberto "Pimpi" Caminos.

Unas 36 horas después de que una emboscada se cobrara la vida de un muchacho de 25 años en el barrio Municipal de Lamadrid y Grandoli, en el marco de una disputa por el territorio y la venta de estupefacientes, otro ataque a tiros sacudió a los vecinos del complejo Fonavi en el que años atrás residió el asesinado ex barra brava de Newell's Old Boys Roberto "Pimpi" Caminos. A las 9.50 de ayer, un joven de 24 años fue baleado por autores desconocidos y anoche permanecía en grave estado en el Hospital de Emergencias.

   Según la Fiscalía de Homicidios, el hecho se desencadenó cuando Andrés G. se encontraba ayudando a su suegro en un negocio ubicado a pocos metros de Lamadrid y Grandoli. Entonces, desde la puerta alguien lo llamó por su nombre y al escuchar "una voz que le pareció conocida" el joven salió a la puerta del local. Enseguida recibió un disparo en el abdomen, con orificio de entrada y de salida, que obligó a que su suegro lo cargue en una moto y lo lleve al hospital Roque Sáenz Peña, desde donde lo derviaron al Heca, donde anoche permanecía internado en grave estado.


Un crimen anterior. La investigación del episodio quedó en manos del fiscal Adrián Spelta, el mismo que lleva adelante la pesquisa por el crimen de Leonel Sánchez, ocurrido el lunes a las 22.30 en el desenlace de una emboscada que se perpetró en el patio central del mismo barrio Municipal y en el cual se usaron al menos dos pistolas ametralladoras. Por eso, los investigadores no descartan que ambos hechos estén vinculados entre sí y que el ataque a Andrés G. sea un vuelto por la muerte de Sánchez, ligada presuntamente a la interna de la barra de Newell's Old Boys y la venta de drogas.

   Sánchez fue atacado cuando estaba con un grupo de pibes en el patio del Fonavi tomando algo. Entonces, por calle Olegario V. Andrade llegó un Citroën C3 o C4 gris desde el cual comenzaron a disparar con una pistola ametralladora provocando el desbande de las víctimas. Segundos más tarde, desde un Peugeot 307 negro estacionado por Alice comenzaron a disparar con otra pistola ametralladora hacia el oeste buscando acabar con el escape de los pibes.

   Tras el tiroteo, los vecinos vieron a Sánchez tirado con dos balazos en el abdomen que le provocaron un estallido hepático y que provocó su deceso a las 2 de la mañana en el Heca. En tanto Héctor Matías C., de 22 años, recibió un balazo en el codo derecho.


Piedras a los policías. Un minuto más tarde de los tiros llegó la policía que no la pasó bien. Y tanto la noche del lunes como la mañana del martes los efectivos de la comisaría 11ª y de la Policía de Investigaciones (PDI) fueron echados del barrio a los piedrazos.

   En cambio, ayer agentes de Infantería y un grupo de asalto de la PDI aseguraron la escena del crimen de Sánchez para que trabaje la Policía Científica, que levantó vainas servidas que ahora serán peritadas para saber con que arma fueron disparadas; y además indagar sobre el ataque del que ayer fue víctima Andrés G. y sus posibles vínculos con el homicidio.

   Mientras un avezado investigador confió a La Capital que "todos los hechos que están pasando en ese barrio están ligados y que el tema es descifrar cada uno de los ataques e identificar a sus autores", el abogado defensor de la familia Camino, Marcos Cella, dijo que la misma "no tiene nada que ver con lo ocurrido" y que Alexis "no se encuentra en el barrio".


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