Ovación
Martes 20 de Septiembre de 2016

Osella, el Caruso de estos tiempos

Si algo distingue a Diego Osella es que conoce perfectamente sus limitaciones.

Si algo distingue a Diego Osella es que conoce perfectamente sus limitaciones. A primer golpe de vista, no parece ser un entrenador que busque camuflar las intenciones. Al menos, por lo que se le vio hacer hasta el momento en Newell's, el equipo juega con el sello pegado de la austeridad que él mismo pregona cada vez que habla. Lo realmente dignificante de esto es que Osella no le miente a la gente ni se engaña a sí mismo. Es consciente del lugar y el momento que le toca ocupar sentado en el banco rojinegro. Entonces, cualquier semejanza con los tiempos de Ricardo Caruso Lombardi no es pura coincidencia.

Eso sí, se aclara por si algún malintencionado anda con ganas de sembrar cizaña, Caruso y Osella sólo comparten el gusto por el fútbol adentro de la cancha. Afuera de ella toman considerable distancia. La gran ligazón que existe entre ambos es que a Caruso también lo convocaron en Newell's para que el equipo caminara por la vereda opuesta de los propietarios del buen gusto. Si no fue ningún pecado antes pensar de esa manera, sobre todo para aquel equipo de la temporada 2007/08 que convivió todo el tiempo con la tabla de los promedios, por qué iba a serlo ahora.

Igual, Osella goza de una ayuda numérica que Caruso no tenía. No sólo es altamente improbable que Newell's entre en pánico con el promedio, sino que este equipo hasta puede darse el lujo de soltar alguna paloma y no esperar sólo el error rival. Nunca viene mal tomarse la licencia de provocarle un dolor de cabeza al que se tiene enfrente y no estar siempre atento a que se enferme. Pero ojo, esto es una sugerencia que no integra la lista de prioridades de Osella. En ese sentido, se reconoce que hoy lo tentador es relacionarlo con Caruso, aunque también hay que tener mucho cuidado sólo con ver en Osella a un baqueano incapaz de convertir a un equipo mediocre en aceptable. Aún le sobra tiempo para intentarlo, más allá de que daría la impresión de que él se va a dormir tranquilo sólo cuando el equipo gana.

Comentarios