La ciudad
Martes 02 de Agosto de 2016

Ordenan una inspección de los depósitos del Laboratorio Apolo en barrio Tablada

Fue luego de que vecinos alertaran sobre actividad en el lugar. Ayer comenzó la remoción de escombros para avanzar con las pericias.

La responsable de la Dirección de Farmacias, Droguerías y Laboratorios de la provincia ordenó ayer una inspección a los depósitos del Laboratorio Apolo, desde donde los vecinos denunciaron el movimiento de camiones cargados de sachés de sueros tras la explosión desatada en el área de calderas que dejó un herido grave y causo destrozos en una decena de propiedades de barrio Tablada. Desde el municipio aclararon que la planta no tiene habilitación para funcionar, pero "puede disponer de la mercadería que tiene en stock", según indicó el subsecretario de Control, Guillermo Turrín.

A poco más de un mes del siniestro, personal de Defensa Civil y peritos de la Universidad Nacional de Rosario iniciaron la remoción de los escombros del derrumbe generado en los fondos del laboratorio de Alem al 2900.

La medida fue autorizada por la fiscalía con el objetivo de periciar la caldera e intentar dar con el comando de control. Esta pieza, explicó el fiscal Walter Jurado, resulta de suma importancia para la investigación, ya que permitirá determinar si el desencadenante del siniestro fue una falla mecánica o un error humano en la operación de las calderas.

Jurado destacó que la zona donde el 27 de junio pasado se produjo un desperfecto que hizo volar por el aire una de las calderas del laboratorio "ha sido preservada correctamente y no tiene conexión directa con los depósitos" de la planta, desde donde los vecinos del barrio denunciaron el movimiento de camiones cargados de mercadería y fotografiaron la actividad de los vehículos.

Clausurada. A fines de junio pasado, la intendenta Mónica Fein dispuso la caducidad de la habilitación del laboratorio y se comprometió con un grupo de vecinos a no autorizar el funcionamiento del emprendimiento en el barrio. Por eso, en las últimas semanas, llamó la atención la salida diaria de camiones desde dos depósitos de la planta, uno ubicado en la esquina de Alem y Amenábar, otro en Alem al 2900.

Según denunciaron los vecinos, pese a la clausura del municipio, en esos lugares "el movimiento es constante" y los vehículos se mueven "cargados de sueros".

El subsecretario de Control confirmó que tanto la planta de Alem al 2900 como el depósito de Alem y Amenábar no tienen actualmente habilitación para funcionar. "El laboratorio no está produciendo sueros y todas las personas que han entrado al lugar lo han hecho con autorización del fiscal", indicó el funcionario y aclaró que el lugar está custodiado por personal del municipio.

De todas formas, Turrín apuntó que "el laboratorio no puede producir ni ejercer actividad comercial, pero no hay ninguna restricción para que se retire mercadería de los depósitos".

A revisar. Después de que La Capital divulgara la denuncia de los vecinos, la directora técnica de la red provincial de Medicamentos y Tecnología Farmacéutica de la provincia, Elvia Gómez, pidió ayer que se realice una inspección de los depósitos del laboratorio "para que se constate la cantidad de mercadería que tienen en existencia y cuál es su destino".

La funcionaria aclaró que actualmente el laboratorio no cuenta con permisos provinciales para la producción de medicamentos, pero sí para comercializar lo que tienen en stock, "por eso inspectores de la segunda circunscripción realizarán una auditoría en los depósitos" de Apolo.

Las fotos tomadas por los vecinos muestran que los camiones dejan los depósitos de Apolo cargados de bolsas plásticas, sin rotular y amontonadas en cabinas abiertas. Gómez advirtió que "no es la forma en que se deben trasladar medicamentos destinados a la comercialización", sino que estos deben distribuirse en "habitáculos especiales, cerrados y con temperatura controlada".

Por eso, las inspecciones buscarán establecer el destino de esta mercadería.

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