Policiales
Sábado 30 de Julio de 2016

Ordenan reconstruir el crimen de un joven que participó de supuesto robo

Se trata del homicidio de Matías Ratari, quien el 16 de abril recibió un balazo disparado desde el tercer piso de un edificio de Cochabamba al 300.

La fiscal que investiga el homicidio de Matías Ratari, asesinado a tiros desde un balcón en Cochabamba al 300 el pasado 16 de abril, ordenó realizar la reconstrucción del hecho con la participación de todas las personas que esa noche estuvieron en la escena el crimen. La medida fue dispuesta ante la existencia de distintos testimonios y para clarificar cuestiones de distancia, trayectoria y posición de los protagonistas.

Si presta su consentimiento, el imputado Lucas Emanuel F., de 23 años, a quien ayer le prorrogaron la prisión preventiva por 60 días, podrá participar del acto y dar su versión.

La fiscal de Homicidios Marisol Fabbro ordenó la reconstrucción ante "la existencia de versiones contrapuestas" y para determinar "la credibilidad de los distintos testimonios". La medida se hará en el mismo lugar y "de noche para tratar de reproducir el hecho de la manera más fidedigna posible".

Hipótesis. Para la acusación, el homicidio ocurrió cuando Ratari y un acompañante asaltaban sin armas a un grupo de allegados a Lucas F. en la vereda del edificio desde el que partió el disparo. Los abogados querellantes que representan a los padres de la víctima no admiten la teoría del robo. Plantean que sólo hubo una "discusión o controversia" que terminó con la muerte del joven de 22 años que trabajaba en el taller de motos de su padre. A la reconstrucción también serán citados los testigos, cinco allegados al acusado que presenciaron la secuencia y que habrían sido las víctimas del asalto; y también irá el joven que acompañaba a Ratari, imputado de un robo simple.

Ayer, en una audiencia en la que no hubo debate, la Fiscalía, el abogado Marcos Cella en representación del acusado y el querellante Gustavo Feldman en nombre de la familia de la víctima acordaron la reconstrucción a la que el juez Luis María Caterina dio curso.

Lucas Emanuel F. está acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portar una pistola 9 milímetros Hi Power con balas teflonadas y numeración limada.

Según la acusación, la noche del 16 de abril Lucas F. festejó su cumpleaños en el departamento de su novia, en el tercer piso de Cochabamba 329. A las 4.30 la joven bajó a abrirles la puerta a los invitados que se iban: dos varones, la madre de Lucas, su tía y una amiga. Mientras el grupo esperaba un remís, Ratari y un acompañante "se aproximaron sin portar armas de fuego en una moto Honda Tornado blanca y negra" y al parecer les robaron un bolso, un celular y un reloj. Al advertirlo, Lucas disparó tres veces desde el balcón y una bala de punta de teflón ingresó por la clavícula del muchacho y lo mató. El arma fue secuestrada al día siguiente y él se presentó diez días después.

Falso testimonio. Días atrás, tres testigos del crimen fueron imputados por falso testimonio. Es que, según escuchas telefónicas, habrían participado de una suerte de complot para favorecer al acusado.

Se trata de Micaela R., tía del acusado; Micaela P., amiga de esa mujer; y Maximiliano P., amigo del imputado. Los otros dos testigos son David C., quien no cambió su versión inicial; y la madre de Lucas F., quien en razón de su vínculo está exceptuada de declarar la verdad.

De las conversaciones captadas surge que modificaron la versión dada en la comisaría, y dijeron que los habían asaltado con un arma que nunca mencionaron antes. El dato reforzaría la teoría de que Lucas F. actuó en legítima defensa al ver que atacaban a su madre y allegados. Pero la fiscal Fabbro consideró que desde el entorno del acusado quisieron "direccionar la investigación" cuando el joven aún se encontraba prófugo. En los diálogos hablan de "limar algunas cosas" y ponerse "de acuerdo" sobre lo que van a decir.

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