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Sábado 11 de Septiembre de 2010

Oración en Punilla

"Suave territorio/ de mi infancia, dulce país/ del sueño y la aventura, de los cardos/ salvajes y el celeste/ cielo de la tarde sobre el mundo".

Suave territorio
de mi infancia, dulce país
del sueño y la aventura, de los cardos
salvajes y el celeste
cielo de la tarde sobre el mundo.

Áspero reino
con coronas de retama, con furiosos
ríos que carcomen la piedra
y montañas habitadas por los pájaros.

(Una vez
fui feliz. Bajo un techo
de tejas me dormí
sin pesadillas entre sábanas de lino. Y desperté
frente a un tazón con leche tibia
y pan casero con mermelada roja).

Último fuego, no te apagues.
Aunque todo se haya roto
en los cuchillos del tiempo
y la sangre ya esté seca sobre el mármol,
no permitas que nos roben la ilusión
de despertar de nuevo en esa cama
con el beso de la madre en la frente.
No nos dejes
perdernos en la bruma. Abre las ventanas
y enciende una lámpara en la oscuridad
para que nosotros, los caminantes,
reencontremos la ruta olvidada
que llevaba a la primavera.

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