Opinión
Miércoles 03 de Mayo de 2017

Unidades Fiscales

Hace unos días, el Fiscal General de la provincia anunció su intención de provincializar la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Institucional y Corrupción Policial y la Unidad Fiscal de Delitos Económicos y Complejos. Estas Unidades Fiscales funcionan actualmente en Rosario y con esta decisión saldrían de la órbita de competencia del Fiscal Regional, concentrándose estas funciones en Fiscales que dependerían del Fiscal General. Dicha provincialización trae aparejados algunos interrogantes:

¿Por qué provincializar sólo algunas Unidades Fiscales y otras no?, ¿cuál ha sido el criterio para priorizar estas Unidades Fiscales por sobre otras como por ejemplo violencia de género u homicidios?, ¿es conveniente centralizar funciones en fiscales que van a estar a cientos de kilómetros del lugar en que se cometen los delitos?

Lo más llamativo de tal decisión es lo que se refleja en el último informe de gestión de la Fiscalía Regional de Rosario: ambas Unidades Fiscales poseen las peores estadísticas de resolución de causas de la región.

Tampoco se puede pasar por alto que el control ciudadano y el acceso a la justicia son derechos humanos fundamentales que requieren una relación de cercanía entre las instituciones y la sociedad.

Por eso es que surgen otras dudas: ¿Es realmente positivo provincializar las Fiscalías que investigan los delitos que comete la policía y los vinculados al delito económico?, ¿es aconsejable concentrar competencias?, ¿centralizar funciones agiliza o demora las investigaciones?, ¿se facilita o se entorpece el control ciudadano al provincializar?

Vale recordar como antecedente lo sucedido a nivel nacional, en donde Gils Carbó, Procuradora General de la Nación, creó por su propia decisión, sin intervención del Congreso de la Nación, de la Corte Suprema de Justicia ni del Consejo de la Magistratura, procuradurías especializadas en diferentes materias, medida que fue muy criticada por todo el arco político, judicial y gremial por tener como finalidad la concentración de funciones para intervenir en asuntos en los que no debería.

Es por eso que lo razonable sería no quitarle a Rosario sus Fiscalías Especializadas en Violencia Institucional, Corrupción Policial y Delitos Económicos y Complejos, siendo además conveniente reforzarlas para mejorar sus estadísticas, creando a su vez dichas Fiscalías Especializadas en las otras cuatro Fiscalías Regionales de la provincia, permitiendo así una descentralización que agilice las investigaciones y garantice a la ciudadanía que la investigación de cuestiones tan importantes como las mencionadas estén en manos de fiscales que se encuentren próximos al lugar de comisión de los delitos y que por ende tengan que rendir cuentas todos los días ante la comunidad de cada ciudad o región.

Comentarios