Opinión
Sábado 12 de Agosto de 2017

Una elección a media máquina

Es improbable que cualquiera de estos postulados de campaña se concrete tras los resultados de mañana a la noche.

Poner un freno, sostener el cambio, empezar la renovación, apostar al crecimiento. Es improbable que cualquiera de estos postulados de campaña se concrete tras los resultados de mañana a la noche. En unas elecciones primarias de medio término no suele lograrse tanto.

Los primeros en darse cuenta fueron los votantes, que se muestran esquivos a la hora de participar. Aunque al final los porcentajes de concurrentes sean parecidos a los históricos, en esta previa se advierte mayor preocupación por el número de asistentes que en anteriores comicios. Tanto que hasta el gobierno tuvo que salir a recordar las sanciones previstas no sólo para quienes no voten, sino, principalmente, para quienes deben cumplir con la obligación de ser autoridades de mesa.

Que la gente no tenga entusiasmo ni interés por estas elecciones es grave, pero eso tiene más que ver con la cadena de frustraciones que se arrastran, que con la calidad cívica de los votantes. No habría que enojarse con ellos, sino preguntarse por qué nadie despierta interés electoral, aunque al final una amplia mayoría termine votando, más para no complicarse con una sanción que por otra cosa.

Nada bien le hace a ese estado de ánimo que los referentes públicos, que debieran concientizar sobre la importancia de elegir, se ocupen antes de opinar que sería conveniente revisar este asunto de votar cada dos años. Tampoco parece tener sentido dar marcha atrás con el sistema de las Paso. Ya no hay tantos partidos que garanticen una oferta regular de candidatos como ocurría antes de que se implementara este sistema.

Nadie asume con el voto de mañana

Que mañana haya que ir a votar dos veces es parte del enojo de la ciudadanía. Primero con sobre cerrado y en el cuarto oscuro, y segundos después sobre un pupitre con boleta única, a la que hay que doblar e introducir en otra urna más grande. Encima sólo para seleccionar candidatos.

Pero no habría que renegar tanto por ser invitado a elegir. Es de lo que siempre se queja la gente. "¿Y a este quién lo eligió?", suelen preguntarles a los políticos en tono de reproche. Es cierto que no hay democracia total. Se opta por candidatos previamente propuestos, pero no es menor poder determinar a quién se prefiere.

No se elimina al que pierde

Una confusión extendida suele ser pensar que el candidato que pierde se va a su casa. No será así en la mayoría de los casos. Y esto no tiene que ver con que los principales animadores de esta elección primaria ya tiene de antes un cargo al que le quedan dos años de mandato.

Lo que no parece estar claro es que el derrotado se intercalará en la lista que encabezará su adversario ganador. Un mal resultado a lo sumo puede hacer que en lugar de ir segundo en esa nómina quede tercero, al borde de las expectativas electorales de cualquier partido en los comicios generales de octubre, tanto para concejales como para diputados.

Cuando fueron pensadas estas Paso, se temía que la gente que fue obligada a intervenir en unas decisiones que antes estaban reservadas a los partidos políticos, iba a hacer un uso utilitario de su voto. Esto es que los electores, lejos de sufragar por el que más les guste, en las primarias iban a meterse en la vida intestina de partidos a los que ni siquiera están afiliados, para perjudicar a alguien o favorecer a otro. Y después, en la general, optar sí por el que más le guste.

Hasta ahora eso nunca ocurrió. Por eso con acierto se dice que la elección de mañana se convertirá en la única encuesta cierta que definirá la imagen real de aceptación y rechazo que tiene cada postulante. Cada uno será lo que digan los números del escrutinio.

En Santa Fe al menos hay algo para destacar. Mientras en otros distritos los sistemas electorales todavía no gozan de gran prestigio, acá se utilizará por tercera vez la boleta única, la versión más evolucionada de los instrumentos que se usan para una compulsa electoral. Si en el escrutinio de la madrugada del lunes hay denuncias de faltantes de boletas no será por la elección de concejales, sino por la de diputados, que se siguen haciendo con el viejo sistema.

Por el lado de los candidatos, lo que abundará mañana la noche serán las explicaciones. "Octubre será diferente", probablemente será la frase más escuchada. La pronunciarán quienes no queden bien parados. Empezarán así la segunda batalla por la seducción, con la vista puesta en recolectar las voluntades heridas de los candidatos que pierdan.

Comentarios