Opinión
Miércoles 14 de Junio de 2017

Una conquista de la lucha de las mujeres

El tribunal de San Martín que atiende la causa por la que Higui está detenida desde octubre del 2016, revocó la resolución previa y le concedió a Eva Analía de Jesús, tal su verdadero nombre, la excarcelación extraordinaria.

El tribunal de San Martín que atiende la causa por la que Higui está detenida desde octubre del 2016, revocó la resolución previa y le concedió a Eva Analía de Jesús, tal su verdadero nombre, la excarcelación extraordinaria.

Esta liberación estuvo precedida por la conformación de una mesa de organizaciones de mujeres, ppolíticas, sociales y del colectivo LGTBI por su liberación y una campaña nacional e internacional. Hasta el propio René Higuita, ex jugador del seleccionado colombiano, en honor a quien Eva lleva el apodo de Higui, reclamó su libertad por las redes sociales. El reclamo por la libertad de Higui fue uno de los más resonantes de la reciente movilización masiva del 3 de junio.

A Higui no le gustan las muñecas ni ninguno de los estereotipos que la sociedad le tiene reservada a las niñas. A Higui le gustan el fútbol y las chicas. Por eso fue perseguida insistentemente hasta que debió defenderse de una patota de hombres cuya pretensión era violarla para curarle el lesbianismo, según ellos mismos le gritaban, amenzándola incluso con empalarla. A esto se llama una "violación correctiva". Defendiéndose de la agresión, mató a uno de los hombres que la atacó sexualmente. Ellos siguen libres y ella fue detenida, cuando la historia debió haber sido al revés.

El propio fiscal de la causa declaró "que el grupo sólo advirtió que la iban a hacer mujer", es decir, que ella debería haber dejado que se sustanciara la violación para que el Poder Judicial reconociera la existencia del delito.

No tuvo asistencia médica por una semana tras ser detenida y no se reconoce que actuó en defensa propia, mientras sus atacantes están en libertad y hostigando a sus familiares. Una aberración que marca la distancia entre la conciencia de las mujeres sobre las potenciales consecuencias que tiene la violencia contra la mujer -un femicidio por día- y la que tiene la Justicia, que la amplifica a nivel estatal. La policía y la Justicia tomaron las declaraciones de uno de los atacantes y de dos familiares del mismo para dictarle la prisión preventiva por homicidio simple. El Estado eligió revictimizar a Higui.

Las masivas movilizaciones que protagonizamos las mujeres han puesto al desnudo la responsabilidad del Estado en las distintas formas de violencia de género que sufrimos las mujeres trabajadoras y el colectivo LGBTI, cuya expresión más brutal son los crímenes de odio y los femicidios. Habiendo logrado este importante paso adelante con la Higui en libertad, desde el movimiento de mujeres redoblaremos nuestros esfuerzos y la movilización hasta lograr su sobreseimiento y el castigo a los responsables del ataque y al Estado.

Vanina Biasi

Dirigente del Plenario de Trabajadoras

Comentarios