Opinión
Martes 16 de Mayo de 2017

Un triunfo pírrico

La persistente inflación copó la escena económica y comienza a primar en el gobierno la idea de que no podrán cumplirse las exigentes metas del Banco Central para este 2017, que le intentan poner un techo del 17 por ciento al costo de vida.

La persistente inflación copó la escena económica y comienza a primar en el gobierno la idea de que no podrán cumplirse las exigentes metas del Banco Central para este 2017, que le intentan poner un techo del 17 por ciento al costo de vida.

Por ello, la estrategia será poner el acento a partir de ahora en destacar que el costo de vida se desaceleró a la mitad comparado con 2016, y tratar de capitalizar ese logro en un año electoral. "Si en 2016 los precios se dispararon 40 por ciento, cerrar 2017 con un costo de vida que ronde el 22 por ciento será un logro no menor, que esperamos la ciudadanía pondere", razonó un funcionario nacional.

El jefe del BCRA, Federico Sturzenegger, viene maniobrando con todo su poder de fuego para tratar de cumplir la ambiciosa meta que se fijó para este año. Pero el costo de vida trepó 2,6 por ciento en abril y acumula 9,1 por ciento en el primer cuatrimestre, demasiado para las expectativas de la autoridad monetaria.

Las principales espadas del gobierno analizaron el tema y llegaron a una pregunta inquietante: "¿De qué serviría cumplir la meta si no podemos mostrar una recuperación económica sustentable?". Sería un triunfo pírrico, ya que obsesionados por ganar una batalla se perdería de vista el daño provocado al aparato productivo. Se le adjudica a Pirro haber pronunciado una frase histórica tras vencer a los romanos: "Otra victoria como ésta y volveré solo a casa", dicen que afirmó el rey de Epiro al contemplar los miles de muertos en el campo de batalla que había costado el triunfo.

Mauricio Macri podría parafrasear a Pirro y decirle al jefe del Banco Central que si el costo de bajar la inflación al 17 por ciento será la destrucción del aparato productivo, el éxito no valdrá la pena. Tampoco le permitirá al oficialismo obtener un resultado decoroso en las legislativas de medio término, porque se cuentan con los dedos de una mano los casos en los que una administración triunfó en una elección mientras la economía no remontaba.

El presidente pondera la tenacidad que Sturzenegger ha puesto en bajar el costo de vida, aunque para ello deba colocar la tasa de interés en niveles altos, por encima del 26 por ciento. Pero el consenso en el gabinete nacional es que llegó la hora de preocuparse más por la reactivación que por lo que ocurre con el costo de vida. ¿Esto quiere decir que se terminó la política de tasas altas? El interrogante se develará en las próximas semanas.

Pero existe la decisión política de profundizar el vuelco de sumas multimillonarias para dinamizar la obra pública. El gobierno prevé invertir en obras unos $186.000 millones y buena parte de esos fondos los desembolsará antes del 22 de octubre, día en que se elegirán diputados y senadores.

Macri repite ante quien lo escuche que este será el año de la obra pública, que representa un tercio de los trabajos de infraestructura previstos para el 2017.

José Calero

Noticias Argentinas

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