Opinión
Domingo 18 de Junio de 2017

Solistas entre el barullo

Claves. Otra vez las primarias a concejal por Rosario están repletas de listas que no generan más que confusión y revelan la ausencia de controles del Tribunal Electoral provincial. Chances y sorpresas.

El cierre de listas de candidatos a concejal no dejó ningún lugar a dudas: algo está funcionando mal como para que 46 listas se inscriban a participar de la contienda. Sólo se renovarán 13 butacas en el Concejo, pero hay casi 900 candidatos que creen que podrán acceder a una banca. ¿El Tribunal Electoral controla algo?

Entre el maremágnum de precandidatos que se ofrecerán en campaña, con sonidos estruendosos, mucho barullo y desafinación plena deberán hacerse notar los solistas, mientras todo suena como una orquesta polifónica.

Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) en Rosario depurarán la hojarasca, de cara a una elección general que es el perfecto contraste con los comicios a diputado nacional. Las principales referencias de la política santafesina decidieron no arriesgar en octubre y mantener en el freezer los votos que alguna vez, en el pasado cercano, obtuvieron. Por eso Antonio Bonfatti y José Corral dijo que no. Por eso Omar Perotti ni siquiera les contestó a los senadores peronistas que pidieron por su presencia.

La dos únicas referencias que vienen del trajín político de los últimos años son el kirchnerista Agustín Rossi y el ahora massista Diego Giuliano. En el Frente Progresista decidieron darle el primer lugar a Luis Contigiani, quien es el crítico más intenso de la gestión de Mauricio Macri. Y en Cambiemos aparecerá Albor Cantard.

Rodenas, a la cancha

La novedad política de la semana fue la presentación como candidata de Alejandra Rodenas, algo que se anticipó hace ya varios meses en esta columna. La ex jueza fue instalada en ese lugar por el insistente pedido del senador Armando Traferri, a quien luego acompañaron otros senadores, presidentes de comuna e intendentes del PJ. Tendrá Rodenas la obligación de derrotar a Rossi en las Paso y, para eso, necesitará hacer una campaña de alta intensidad en los dos meses que faltan para la competencia.

Recién 24 de junio vencerá el plazo de inscripción de candidatos a diputado por lo que, el fárrago de postulantes ya consagrados o en ciernes deberá evitar la ansiedad de apresurar los tiempos.

A concejal por Rosario, la víspera ofrece un menú tan amplio de postulantes que es imposible detenerse en un análisis frío, detallado y meticuloso de líneas política, ideológicas o de sector: es casi un cambalache. En el PJ, por ejemplo, hay diez listas.

La grilla final del Partido Justicialista rosarino demuestra a las claras y de manera pulimentada por qué ese vector político no gobierna Rosario desde 1973. Hay una evidente ausencia de liderazgo en el peronismo local, que les hace creer a una infinidad de dirigentes y allegados que pueden ser beneficiados, de manera individual, del voto de los rosarinos. Los más competitivos podrían ser, entre otros, Roberto Sukerman, Fernando Rosúa y Antonio Ratner. Se verá.

En el oficialismo rosarino no se esperaban que Sebastián Chale saliese a competir contra la lista oficial, que será encabezada por Pablo Javkin. Y, también, presentará candidatos Libres del Sur. El malestar no es porque teman en la Municipalidad una derrota, sino porque deberán compartir con dos nóminas más los minutos de publicidad gratuita que otorga el Estado.

Javkin necesitará sí o sí hacerse de la victoria en octubre, o constituirse en el candidato más votado en agosto, para quedar en pole position en la carrera a la Municipalidad, en 2019. A lo mismo aspira Cambiemos, que tendrá una competencia a todo o nada entre Anita Martínez y Roy López Molina. El que pierde, paga.

Ciudad Futura sorprendió dos veces en este episodio preelectoral. Como candidato a concejal llevará al pastor Eduardo Trasante, y a diputado nacional se presentará con una lista compuesta sólo por mujeres, encabezada por Caren Tepp, actual concejal. Toda una rareza que les daría derecho a la queja a los hombres que militan en el monteverdismo. ¿O no?

Pese a la profusión de listas, nombres y apodos, quien tenga alguna experiencia en leer cómo se desarrolla la política rosarina sabrá que, salvo alguna situación impensada, por esos andariveles de frentes electorales estarán los más competitivos.

La que querrá romper esa lógica es la presidenta del Concejo, la radical Daniela León, quien fichó para el massismo al igual que el peronista Giuliano. El Frente Renovador le pega con las dos piernas.

Una fuente del massismo bonaerense reveló a este diario que Giuliano llegaba, entre otras cosas, "por los elogios que hizo María Eugenia Bielsa". Sorpresa y media, porque en algunos pasillos reportan que la arquitecta ya comunicó que en 2019 será candidata a gobernadora por el peronismo. ¿Se viene una final Bielsa vs Perotti? Si es así, compren pochoclo.

Pero, al margen del maremoto en el pocillo de café que representan en la sociedad los cierres de listas, el gran interrogante y las letras de molde están en la provincia de Buenos Aires, donde por estas horas se define la candidatura de Cristina Kirchner. A favor o en contra, los movimientos de la ex presidenta tienen una centralidad única.

Que el PJ nacional aparezca como una herencia que nadie está predispuesto a recibir —salvo el ex kirchnerista Florencio Randazzo y el folclórico Mario Ishii— es todo un signo de los tiempos. Todo lo que Cristina genera pudo haberle quitado algo de espesor mediático a otra medida impresentable del gobierno nacional, esta vez vinculada a la pensiones para discapacitados.

Al fin, las malas decisiones que toma el gobierno nacional, aunque luego decide dar marcha atrás, son empardadas por la flojísima realidad por la que atraviesa la oposición.

"Nadie sale vivo de aquí", canta Andrés Calamaro. Sirve para describir el contexto de la política argentina.

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