Opinión
Viernes 10 de Marzo de 2017

Sindicalismo y agenda de género

Proyecto de ley. Una iniciativa para jerarquizar el Consejo Nacional de Mujeres.

El jueves pasado realizamos en la Cámara de Diputados la presentación del proyecto de ley que jerarquiza al Consejo Nacional de las Mujeres. Con él buscamos dotar de ejecutividad a este organismo y ampliar sus facultades, otorgándole autonomía funcional y autarquía financiera. Sólo un Consejo fuerte, que tenga a su disposición los recursos necesarios podrá efectivizar las políticas contra la violencia de género que precisamos a lo largo y a lo ancho del país.

El proyecto forma parte de una agenda más extensa de género que estamos impulsando desde Diputados. Ésta incluye, entre otras iniciativas, la quita de la responsabilidad parental a los femicidas; la creación de una reparación económica para niñas y niños que hayan perdido a su madre a causa de un femicidio; y la adecuación del régimen de licencias maternales en el marco de las políticas de cuidado.

La sociedad y el Estado tienen la responsabilidad de combatir las distintas manifestaciones del machismo estructural que las mujeres padecemos en todos los ámbitos. Sabemos que hay actores de gran relevancia que hasta ahora no se han comprometido con eliminar todas las formas de discriminación por razones de género. Un ejemplo de ello es la dirigencia de las grandes centrales obreras de nuestro país, que reiteradamente incumplen el piso establecido en el cupo femenino sindical creado por la ley Nº 25.674.

Y es que existe un monopolio en la jerarquía de los sindicatos argentinos, que hace décadas son dirigidos exclusivamente por hombres. Sólo hay dos mujeres entre los 37 cargos nacionales de la CGT unificada, y los relevamientos del Ministerio de Trabajo demuestran una preocupante escasez de secretarias generales o adjuntas en los gremios. Las mujeres, de hecho, son estereotipadas y relegadas a tareas de menor impacto y relevancia o funciones "secundarias".

Este sesgo machista en la representación sindical tiene consecuencias muy concretas. Hay reivindicaciones de gran importancia, como la lucha por la equidad salarial y laboral de las mujeres, que brillan por su ausencia en la historia de los reclamos gremiales.

No debemos olvidar que en nuestro país las mujeres ganan 27 por ciento menos que los varones, además de sufrir tasas más elevadas de desempleo. La doble jornada que implican las tareas de cuidado familiar, mayormente a cargo de mujeres, no hace más que agravar este escenario.

La omisión de este problema halla sus razones en el machismo arraigado en la dirigencia sindical, que no representa a las mujeres sencillamente porque no las incluye en las instancias de representación. Por ello el jueves las legisladoras de Cambiemos también hemos firmado, junto a diversas organizaciones sociales y ONG's, una carta abierta, mediante el cual instamos a un camino de apertura y democratización de las relaciones entre hombres y mujeres, con el objeto de lograr una real integración y representatividad de género, que cumpla como mínimo con el cupo femenino sindical.

Los gremios mayoritarios adhirieron al paro internacional de mujeres, y eso está bien. No se expresaron sobre los modelos patriarcales que se reproducen en el interior de sus propias estructuras, ni esbozaron propuestas concretas para modificarlos. La simple adhesión, sin acciones concretas, podría hasta considerarse una actitud oportunista hacia el colectivo de mujeres.

Nosotras sabemos lo que queremos: nuestra reivindicación es la equidad salarial y laboral para lograr una verdadera autonomía económica de las mujeres. Por eso afirmamos una vez más que la agenda de género debe tener como eje central la real igualdad de oportunidades entre mujeres y varones.

Este reclamo atravesó más de 30 países, porque las iniquidades salariales y laborales son una expresión más de violencia de género en el mundo. Pero tenemos en claro que estos problemas se presentan con mayor fuerza en sociedades desiguales como la nuestra. Hay que seguir luchando con toda la fuerza y por un objetivo: la equidad salarial y laboral en nuestro país.

Alejandra Martínez

Diputada Nacional UCR Jujuy

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