Opinión
Jueves 15 de Junio de 2017

¿Quo vadis, Cristina?

La ex presidenta decidió competir por afuera del sello PJ y crear un frente propio. Randazzo se quedó sin rival en la interna y corre riesgos . Hasta el 24 de junio nada está cerrado.

Se terminó el Frente para la Victoria. Ese sello no competirá en ninguno de los grandes distritos: Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fe, Mendoza ni Córdoba. En cambio, Cristina Kirchner decidió crear Unidad Ciudadana en el distrito bonaerense. Rara decisión. Parece decir: quédense con el PJ, no lo necesito.

El hecho de que la ex presidenta de la Nación haya avanzado con la inscripción de su propio frente por afuera de la estructura peronista, blanquea que hoy el Partido Justicialista no sólo es una cáscara vacía sino que ni siquiera sirve para ganar elecciones.

Fue la propia Cristina la que, desde adentro, implosionó al otrora movimiento nacional organizado, imponiendo al Frente para la Victoria como sello de fuego a la hora de posicionarse electoralmente. Hoy, tras doce años de kirchnerismo en el poder, el PJ es un modelo a reconstruir. Y el FpV se terminó.

Sin embargo, llama poderosamente la atención que, al tiempo de haber logrado elecciones internas por adentro del justicialismo —caso Santa Fe—, la ex jefa del Estado pegue un portazo estruendoso dejando el partido en manos de otros.

Desde aquellas menciones recurrentes al "pejotismo", que era una forma que utilizaba Néstor Kirchner para subestimar el peso del duhaldismo y de los que se negaban a aceptar mansamente el liderazgo de la pingüinera, hasta la decisión de Cristina ahora de vaciar de kirchnerismo al PJ transcurrió un largo camino. "Yo sé que ustedes los periodistas no lo entienden del todo, pero es claro: (Florencio) Randazzo es más el candidato de Clarín que del PJ. E iba a hacer todo lo posible para embarrar la cancha en las internas", dijo a ayer a LaCapital una espada cristinista.

El dilema de Randazzo

"¿Qué candidato rechaza tener el primer lugar a diputado nacional y cargos en todas las nóminas? Ninguno, salvo Randazzo. El no quería jugar para ganarle a Cristina, tenía otros motivos", agregó el informante, que no duda en asegurar que ahora el ex ministro del Interior no tendrá con quién confrontar en las Paso y "saldrá cuarto en los comicios de octubre".

Al margen de esa interpretación K, otros sostienen que la ex mandataria se quedó sin territorio propio para hacer política y, por eso, hace pie en la provincia de Buenos Aires con partido propio. "Por primera vez en su vida no puede hacer política pública en Santa Cruz, ya se vieron los escraches y los repudios. Eso la obligó a ser candidata ahora", sostienen desde el massismo bonaerense.

Sea como fuere, al gobierno nacional le vino de perillas esta decisión de Cristina, justo el día en que tomó una medida de gobierno impresentable, como lo es la baja de 70.000 pensiones por invalidez sin haber hecho una tarea previa de reconocimiento de la situación. Otra vez, el presidente de la Nación se metió de lleno en la polémica con una medida políticamente incorrecta. Antes lo había hecho con las tarifas y la baja de las jubilaciones, entre muchas otras.

"Mauricio siempre nos pide tres opciones antes de tomar una medida. Y siempre elige la peor, esto es así. Después da marcha atrás, porque siente temor ante la reacción popular", confió a este diario una fuente macrista que transcurre sus días en el Congreso de la Nación. Cristina juega para Mauricio y Mauricio juega para Cristina. Ser funcionales les viene de perillas.

Volviendo al peronismo santafesino, pese a que Cristina jugará por afuera de la estructura PJ, cerca de Rossi señalan que esa decisión no lo perjudicará. "Cristina vendrá a la provincia a hacer campaña por mí", se le escuchó decir al ex ministro de Defensa que, además, recuerda una situación similar en 2005: "Aquella vez, Cristina fue candidata por afuera y le ganó a Chiche Duhalde". En ese momento, claro está, gobernaba el kirchnerismo. Ahora es desde el llano.

Tampoco es de contenido neutro la decisión de la dos veces presidenta de presentarse a elecciones legislativas en la madre de todas las batallas. Bajar del 54 por ciento de los comicios presidenciales a disputar una elección que podría perder contra candidatos muy pocos seductores como los que presentaría Cambiemos, o Sergio Massa con el Frente Renovador, habla a la claras de la necesidad que tiene Cristina de tener territorio. Pero también puede necesitar fueros.

Ni los propios kirchneristas creían que Cristina se iba a presentar a elecciones. Incluso, algunos siguen diciendo en el anillo K que la jefa arma todo un esquema para que lo aproveche su hijo, Máximo. Otro kirchnerista, sin embargo, tiró esta teoría a la tribuna: "Es una estupidez pensar eso. Si los intendentes salieron a bancar es porque va ella de candidata. De lo contrario, todos terminarán jugando con Florencio".

Anoche, desde la mesa chica cristinista dejaron trascender que recién el 24 de junio se sabrá si serán dos frentes diferentes los que concurran, o habrá una instancia "para que Unidad Ciudadana y el PJ sean parte de una misma coalición, o alguna variante vía impugnaciones. Hoy hablan de esto para tapar lo que hizo Macri con las pensiones para discapacitados".

Es verdad que desde mañana y hasta el próximo 24 se volverán a reunir intendentes y caciques peronistas. Y que en política nunca hay que decir que está todo en su lugar.

La provincia de Buenos Aires marca una contradicción con lo que sucede políticamente con la provincia de Santa Fe: allá será la madre de todas las batallas, acá casi todos los líderes partidarios se guardaron para una mejor ocasión.

Comentarios