Opinión
Martes 12 de Septiembre de 2017

Peligro: riesgo de fugas

Elecciones. Randazzo sacó en las Paso menos votos de los que esperaba, y ahora intenta redoblar los esfuerzos para no diluirse en octubre. Busca contener la fuga de sus aliados políticos.

Cuando restan seis semanas para las elecciones legislativas del 22 de octubre próximo, la campaña parece ir tomando lentamente temperatura, o recobrando su intensidad después de las primarias del mes pasado, en las que el PJ tradicional recibió un certero golpe en la mandíbula en la contienda que libra con el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires.

Mientras la ex presidenta Cristina Kirchner se alzó con una ajustada victoria por el 0,21 por ciento frente al postulante a senador nacional del oficialismo Esteban Bullrich, el ex funcionario del gobierno anterior Florencio Randazzo no llegó a cosechar el 6 por ciento de los votos en su cruzada en pos de liderar la renovación del peronismo en el populoso distrito bonaerense.

El decepcionante resultado que obtuvo Randazzo en las urnas el pasado 13 de agosto desencadenó en el Frente Justicialista Cumplir un proceso de deserciones que por estas horas amenaza con incrementar su vigor, como esos huracanes que asolan al Caribe y la península de La Florida, en Estados Unidos, y transformarse en una verdadera estampida.

Una de las fugas que más dolió en el seno del randazzismo fue la del intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, un hombre de peso dentro de la primera sección electoral que hace unos días solicitó a los vecinos de ese partido del noroeste del Conurbano que votaran a Cristina.

En realidad, Zabaleta pidió al electorado de Hurlingham que respalde al frente Unidad Ciudadana, a fin de lograr que la ex mandataria lleve consigo al Senado de la Nación a su compañero de lista, el ex canciller Jorge Taiana, que compite contra Gladys González -número dos de Bullrich en Cambiemos- por una banca en la Cámara alta.

"Juanchi" se cruzó de vereda y en forma preventiva adoptó un perfil bajo, tratando de evitar cualquier confrontación con sus "ex compañeros" del randazzismo, que por más que sientan fastidio, con justa razón, saben que en política cada uno debe atender su juego, y más por obligación que por convicción generalmente. "Es un proceso que se veía venir. Con la aparición de Cristina cambió el escenario. Si querés liderar algo, tenés que tener los votos y nadie iba a buscar los votos de Randazzo con el escenario que se estaba armando. Esto es peronismo en su máxima expresión, nosotros tenemos que defender el distrito", confío una fuente cercanas al jefe comunal de Hurlingham.

Zabaleta permanecerá haciendo campaña en su partido y seguirá mostrándose probablemente con otros intendentes peronistas que podrían confluir en una liga después de octubre, un grupo de alcaldes opositores al que también podría sumarse Gabriel Katopodis, de San Martín, uno de los pocos lugartenientes que aún permanecen fieles a Randazzo.

Francisco Echarren, de Castelli, está más afuera que adentro y a Eduardo "Bali" Bucca, de Bolívar, lo sostiene su candidatura a disputado nacional.

Los resultados de las Primarias Abiertas, Obligatorias y Simultáneas (Paso) del mes pasado avalaron al fin y al cabo la estrategia que diseñó y ejecutó el kirchnerismo, que rompió con el Partido Justicialista (PJ) tradicional y se lanzó a la contienda electoral en la provincia con un frente propio, relegando así a Randazzo y a los "renovadores" del peronismo a cumplir un rol extremadamente secundario.

Tan postergado quedó el frente Cumplir que los jefes comunales que respaldaban a Randazzo en las Paso corren el riesgo de ver esmerilado su poder territorial si los votantes no acompañan al ex ministro del Interior en las urnas el mes que viene y la oposición -liderada por el kirchnerismo en distritos de la primera y sobre todo de la tercera sección electoral- consigue, eventualmente, agigantar su protagonismo.

La salida de "Juanchi" Zabaleta de filas del randazzismo junto a otros referentes de ese espacio dejó abierta de par en par una puerta por la que evalúan escapar otros tantos, que temen que el llamado "voto útil" en las elecciones de medio término del domingo 22 de octubre terminen por sumergir al frente Cumplir en un pozo aún más profundo del que se encuentra actualmente.

En este contexto, el propio Randazzo denunció en las últimas horas "aprietes" de parte del kirchnerismo para tratar de que sus candidatos se bajen antes de los comicios, aunque no solamente dirigentes de Unidad Ciudadana están operando por estas horas en busca de debilitar todavía más a las tropas del ex ministro, o lo que queda de ellas.

El massismo también se lanzó a captar voluntades que respalden en octubre a la dupla Sergio Massa-Margarita Stolbizer del frente 1País, que se ubicó tercero en las Paso de agosto, por detrás de Unidad Ciudadana y de Cambiemos, y más allá de que muestre ahora cierta vulnerabilidad, se siente tentado ante la posibilidad de "hacer leña" del randazzismo caído.

El senador bonaerense Sebastián Galmarini, cuñado de Massa, es uno de los dirigentes del Frente Renovador que encabeza la campaña en busca de sumar para la causa de 1País en detrimento de Cumplir: una cruzada que suele tener su correlato en redes sociales, con la etiqueta #RandazzistasConMassa, acompañada por lo general con una fotografía de ocasión.

Claro que el massismo también debe preocuparse por evitar que el macrismo le picotee votos, sobre todo de aquellos militantes anti-K -moderados o no- que evalúan respaldar a la dupla Bullrich- Gladys González con el objetivo de impedir que Cristina revalide en octubre su triunfo en las Paso.

Emiliano Rodríguez

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