Opinión
Miércoles 25 de Enero de 2017

Odisea en la autopista

Hace más de cinco años que vivo en Buenos Aires y viajo al menos una vez al mes por autopista a Rosario a visitar a mi familia.

Hace más de cinco años que vivo en Buenos Aires y viajo al menos una vez al mes por autopista a Rosario a visitar a mi familia. En 2015, por inundaciones, se cayó un puente de la autopista por el desborde del río Areco. Por meses los viajes podían durar hasta 8 horas para hacer 300 kilómetros. La indignación se incrementaba al ver máquinas paradas y nadie trabajando. El 26 de diciembre de 2016 volvieron las inundaciones. Dos personas perdieron su vida. Los argentinos parecemos imbatibles. Nada nos importa, somos improvisados, total nunca pasa nada. A los 20 días vuelve a llover muchísimo. A ninguna autoridad se le ocurre pensar que quizás el nivel de los ríos ya está alto. El 15 de enero decidí adelantar mi regreso a Buenos Aires para no quedar varada. Antes de salir, busqué el estado de rutas, y se informaba que sólo la mano a Rosario estaba cortada. Cuando pasé el peaje de Villa Constitución estaban las barreras levantadas. Hice cinco kilómetros y la policía de Santa Fe dejaba pasar de a poco. Consultamos si se podía seguir: "Sí, pasen tranquilos, que de a poquito se va pasando". Nunca pensé que ese "de a poquito" iba a ser tan literal e iba a demorar 24 horas en llegar a mi casa. Sólo hicimos 100 metros cuando el agua nos llegó a la mitad de la puerta y el auto dejó de funcionar. Se quedaron varios más, a muchos los llevó el agua. Había familias con chicos. Tuvieron que rescatarlos horas después, con botes, los Bomberos Voluntarios de Arroyo Seco. Aún siendo abogada, no se me ocurrió filmar lo que pasó para acreditarlo en juicio. Sólo pensé en la vida. Estas en un auto que no funciona, y el agua avanza. Emergimos por el techo y empujamos hasta salir del agua. Minutos después, recién cerraron la autopista. Quedamos parados entre dos ríos desbordados. Llamamos al auxilio y dijo que sólo podía ofrecernos remolques desde Rosario y San Nicolás. La autopista estaba cortada desde ambos sitios. Parece increíble que el ACA no pudiese tercerizar servicios con un remolque de Arroyo. Nos indican llamar a Cincovial al *788 y no funcionaba. Tras una hora, y ayuda de @bomberos, que facilitaron el número del peaje, atendió un conmutador que me indicaba que presione 1 por emergencia en ruta. Marqué 10 veces el maldito número, hasta que me di cuenta que lo único que conseguía era seguir gastando la poca batería de celular. Habíamos quedado solos en la autopista, los otros autos pudieron arrancar. Cerca de la una, cinco horas desde que se nos quedó el auto, pasaron los Bomberos Voluntarios de Arroyo Seco con una autobomba. Pedimos que nos remolquen a la estación de servicio de Arroyo. Las únicas personas que no cobran un mango, los únicos que no estaban "obligados" a darnos asistencia, lo hicieron. En la estación vimos llegar a la gente cuyo micro se había hundido: una chica embarazada, dos señoras muy grandes, dos nenas a las que el papá las esperaba en Córdoba. Mojados y sin sus cosas. El día siguiente, a las 10, empecé el retorno a Buenos Aires. Hice tres transbordos. Soy parte de un Estado (y acá entran junto a la Nación, la provincia de Buenos Aires y de Santa Fe), pago mis impuestos religiosamente, no evado, trabajo. Teníamos un seguro y un servicio de remolque. El Estado, una vez más, te abandona. Cincovial seguirá cobrando un peaje para ofrecer una ruta intransitable, llena de pozos, que se inunda. Y lo vamos a seguir pagando, y el Estado lo seguirá permitiendo. Los fiscales y jueces ¿cómo es que no ven esto? Al observar a la gente que rescataron, a los autos flotando, tomé conciencia de que un arroyo se desborda y podés perder la vida, porque nadie te asiste y nada funciona. Hace poco quedé en medio de un huracán en otro país. Estaba tan organizado que parecía un paseo a comparación de la odisea que fue volver a casa esta vez. Lo cuento para que la gente tome conciencia, para expresar una vez más mi eterna gratitud a los Bomberos Voluntarios de Arroyo. Y para pedir a Mauricio Macri, Miguel Lifschitz y María Eugenia Vidal que se hagan cargo.

María Victoria Pavani

Entendiendo nuestra realidad

Un edil pidió el mapa de redes subterráneas de servicios públicos rosarinos. Ignoro si existe y lo obtuvo pero es una petición válida. Se trata de evitar que las excavadoras sigan rompiendo todo lo que hay bajo el piso, a cualquier profundidad. Lo venimos apuntando desde hace seis años: conductos obsoletos, tuberías que ya no aguantan tanta presión, manojos eléctricos recalentados, huecos inmensos erosionados donde debería haber tierra firme. El Plan Revitalizador es inoportuno y está causando efectos de un movimiento sísmico. Tamaño desbarajuste se debe al apresuramiento por hacer lifting ciudadano sin preocuparse por las consecuencias. Para colmo tenemos claras muestras del mal trabajo hecho por empresas no calificadas: el pavimento de avenida Alberdi está dando tumbos desde su creación (el municipio, conforme porque figura dentro del período de garantía), ahora es el turno del teatro El Círculo con su impresentable adoquinado (es un horror circular por ahí. Hasta la inmensa araña suspendida del magnífico techo acústico vibra cuando pasa el tránsito pesado). El aeropuerto ya pierde viajes por el deficiente estado de las pistas secundarias y la falta de comodidades adecuadas para los pasajeros. En la Circunvalación ahora se ejecuta un contrato de mantenimiento y cartelería. Me arriesgo a decir que es la cuarta vez que están rompiendo el rodamiento en el acceso Sur. Además esta avenida ya cumplió una década desde su iniciación, más sucesivos ensanches, para soportar el incesante y creciente tránsito. ¿No hubo forma de solucionar todo desde el vamos conociendo que es una arteria vital para el país entero? Le deseo suerte al edil en su búsqueda del mapa subterráneo.

Rubén Mario Baremberg

DNI 6.012.531

La actitud para crear negocios y otras cosas

Comparto la opinión de María Cristina Grecco sobre la permanente actitud de crear un negocio gastronómico u otra cosa, lo que no mencionó ella es el puerto, este fue pasado a la ciudad con el argumento de que Rosario merecía un parque como complemento al Monumento (intendente Caballero ante diputados nacionales). Fue inútil explicar que el puerto por su ubicación tenía un destino más que importante en el comercio internacional, como destino de contenedores, que ya dominaban el tráfico de las mercaderías entre países. Rosario tenía espacio, vías ferroviarias, fluviales y caminos a distintos lugares del país, de Paraguay, Bolivia, Brasil. Además el porta-contenedores puede llegar a Rosario completo y sólo con un práctico de río, ya que su profundidad es suficiente y no necesita, como Buenos Aires, dos remolcadores. Ver los puerto de Santos, Río de Janeiro, entre otros, y se comprenderá el daño hecho.

Ricardo Martínez


N de la R: El lector se refiere a una carta donde se dice que la gestión municipal promueve instalar bares, restaurantes y guarderías de embarcaciones en la ribera.

Una causa de la muerte de Cabezas

Una semana antes de la muerte de José Luis Cabezas, salió en la revista Noticias una nota sobre los sistemáticos robos que ocurrían en lujosas casas de famosos (entre ellos César Menotti), en Pinamar. Esa nota de investigación estaba ilustrada profusamente con fotos de esas propiedades hechas por el malogrado reportero grafico y se examinaba detalladamente por medio de dicha investigación la mecánica u operatoria de los delincuentes. Guardo aun el recorte de esa nota. Nada se dijo sobre este artículo, y entonces surge el interrogante: la muerte de Cabezas, en realidad, ¿no tuvo que ver con esta nota de investigación, testimonial y acusatoria y no por causa de lo que se dijo en la investigación sobre esta muerte?

Miguel A. Decunto

DNI 11.270.762

Esas sirenas de aguas turbias

Al día siguiente de la última y feroz inundación leímos en este medio que había "una firme decisión de avanzar en infraestructura". ¿ No es este el mismo partido que está en el gobierno provincial hace 10 años? ¿A ninguno de los anteriores gobernadores se les ocurrió? En la inundación del 2016 y recordamos la catarata de anuncios: "Declaración de zona de emergencia", "ayuda a los afectados" y quitas en los impuestos y en las tasas de áreas perjudicadas. Poco de eso sucedió: al contrario, al mes de impago un impuesto, un estudio jurídico "intimaba" a regularizar los retrasos. Después, el tiempo y el cinismo político borraron todo de un plumazo, y llegaron los anuncios que la API y las tasas municipales subirían un 30%. ¿Para qué, para reparar caminos, para modernizar hospitales, para dar más seguridad? No, para alimentar el voraz aparato burocrático. Los aumentos irán en gran parte a cubrir ese agujero negro. El dinero saldrá de nuestros bolsillos. Para la energía eléctrica también se anunció una suba del 30%. Sigamos: cortan las calles, rompen las veredas para al mes siguiente volver a cortarlas y romperlas. Porque lo hacen mal, porque no hay control, porque esos políticos "de escritorio y presentaciones power point" no se asoman a la calle para que el ciudadano no los increpe. Inauguraron con pompas el Metrobus Norte, con un presupuesto millonario. Pero no pasaron seis meses y ya hay que repavimentar las calles. Miremos el Concejo: hace más de un año que entran y salen carretillas, se cuelan escritorios nuevos, minicomputadoras y lámparas LED. Se tiran cableados por arriba y por debajo de las calles aledañas. ¿Para qué: para mejorar la atención a los vecinos? No, para arropar a los "elegidos". Jueves por la tarde: sol que raja la tierra. Las calles que bordean la plaza 25 de Mayo son cortadas por un grupo de malvivientes. Arrojan piedras y amenazan con palos a los transeúntes. ¿Y la GUM qué responde? "No estamos para defensa, para eso está la policía", se atajan en el 0800. ¿Y la policía? "¿Quiere que me echen si toco a alguno?", respondió el uniformado. Da la brutal sensación de que estamos en una ciudad (y en una provincia) desprotegida, librada a la buena de Dios. Y los vecinos de a pie, laburantes, vivimos la inseguridad, los coletazos de los mariscales de la coima, de la droga y de la prostitución (¿se acuerdan del sitio gatitas.com, dado de alta por un funcionario municipal?). A eso hemos llegado. Abramos los ojos y no nos dejemos engañar, otra vez, por los cantos de sirenas de aguas turbias. Unamos acciones y sepamos a quién depositar nuestra confianza en este año electoral.

DNI 14.287.873


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