Opinión
Domingo 03 de Septiembre de 2017

Muertes, condenas e impotencia

En lo que va del año, en el Gran Rosario murieron 170 personas en accidentes.

Sebastián Pira, Matías Capozucca, Federico Teilletchea y Juan Carlos Schmitt tienen algo en común: manejaban a altísima velocidad, chocaron y mataron. Sólo recibió una condena de cumplimiento efectivo el mecánico Schmitt, paradójicamente el único de los cuatro que en el momento de provocar la tragedia no estaba alcoholizado. La Fiscalía valoró el fallo, ya que fue la primera vez en la provincia que se aplica una pena de este tipo para un siniestro vial.

En lo que va del año, en el Gran Rosario murieron 170 personas en accidentes. Una cifra aterradora que, además, viene en ascenso. Desde las ONG's que trabajan en esta problemática admiten que los controles se han ido incrementando, aunque falta sistematización, pero se sienten desamparados en la Justicia. Mónica Gangemi, titular de la ONG Conciencia Vial, calificó al tribunal que condenó a Schmitt de "cobarde" y "poco ecuánime" por haber cambiado la carátula del caso: de homicidio simple con dolo eventual a homicidio culposo. Como tantas otras veces, la Justicia y el dolor de los familiares fueron en direcciones opuestas.

En 1997, Sebastián Pira, un joven de 21 años que manejaba alcoholizado y a más de 100 km/h por Salta y Oroño, mató a María Celeste Haiek y a Daniela Caruso. A los pocos días huyó del país; en marzo del 2000 lo detuvieron en un aeropuerto de Holanda y le concedieron la prisión domiciliaria hasta que finalizaran los trámites para su extradición a la Argentina. Cuando llegó el momento, no pudieron encontrarlo. Nunca más lo volvieron a ver. La Corte Suprema provincial ratificó la prescripción de la causa en 2015. Después se supo que la orden de extradición fue emitida con un error: decía Sebastián Hugo Pira pero su nombre real es Sebastián Rodrigo. Los familiares denunciaron facilitamiento judicial y policial para la fuga. Dos muertes impunes.

Carla Alfaro cumplía 16 años el 22 de mayo de 2005. Esa noche subió con algunos amigos al auto de Matías Capozucca; el alcohol y el BMW a 115 km/h fueron la causa del desastre en Rivadavia al 2400. Carla sufrió lesiones cerebrales irreversibles. Nayib Abraham (19) y Ursula Notz (16), que iban en el auto, perdieron la vida.

La Justicia determinó que Capozucca tenía dos gramos de alcohol en sangre, cuatro veces más de lo permitido. Fue condenado a tres años de prisión y a diez de inhabilitación para manejar. Hace poco tiempo volvió a pedir que se revise la causa porque quiere conducir.

La ruta 41 siempre fue peligrosa, pero es una verdadera trampa mortal si por el carril de enfrente circula un auto a más de 170 km por hora y su conductor está ebrio. El 15 de enero de 2012, una caravana de tres vehículos que habían salido de Rosario viajaba rumbo a la costa atlántica. En uno de ellos iban Mirta Radicci (52) y su esposo Hugo Sánchez (56), el hijo de ambos Facundo (19) y el sobrino de la pareja, Martín Busalacchi (16); todos murieron. Fueron embestidos de frente por Federico Teilletchea que, como era inevitable por las condiciones en las que iba al volante, perdió el control de su auto.

Familiares y amigos de las víctimas se movilizaron a los Tribunales de Rosario para exigir justicia y denunciar que la defensa de Teilletchea apelaba a todo tipo de dilaciones para lograr la prescripción de la causa, que se tramita en Mercedes. No lo consiguió. Finalmente, el miércoles comienza el juicio.

Los vecinos de diagonal Río Negro relataron en el tribunal que era frecuente ver al mecánico Juan Carlos Schmitt circular a alta velocidad por el barrio para probar los autos que reparaba. De allí a que en esas calles del barrio se produjera un desastre era cuestión de tiempo. El 31 de marzo de 2016, Schmitt chocó y mató a Damián Orgaz, un joven de 26 años que estaba trabajando como delivery con su moto. La Justicia lo condenó a cinco años de prisión y a 10 de inhabilitación para manejar. Está detenido desde hace 17 meses; en menos de dos años, cuando cumpla los dos tercios de la condena, podría solicitar la libertad condicional. "Sos un asesino", le gritó la madre de Orgaz en Tribunales, envuelta en la impotencia que le generó sentir que no se hizo justicia.

Pira nunca estuvo preso. Capozucca pasó siete meses con prisión condicional en la comisaría 19ª. Schmitt estará como máximo 40 meses tras las rejas. Teilletchea será juzgado por homicidio culposo agravado pese a los pedidos de la Fiscalía, que reclamó una carátula más severa.

Cuatro casos distintos, nueve víctimas fatales y la vida destrozada de Carla. Lo que los asemeja es el dolor de las familias de las víctimas. Y la profunda sensación de impotencia que comparten.

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