Opinión
Viernes 24 de Marzo de 2017

Memoria, verdad y justicia

Nunca Más. A 41 años del golpe militar que instaló un régimen de terror y muerte en el país.

Con la constitución de los juicios a los militares que participaron de la represión ilegal a partir del año 2003, sumado a la recuperación del discurso histórico, el pleno establecimiento de que existió un Estado represivo conformado por una dictadura cívico-militar; la visibilización de los organismos de derechos humanos como parte de una política de Estado; la recuperación de nietos apropiados y los intentos por enjuiciar también a los cómplices civiles convirtieron a nuestro país en un ejemplo a nivel mundial en su largo camino por memoria, verdad y justicia.

Lamentablemente, muchas de las cosas hechas en los últimos años no han tenido un correlato desde la asunción del gobierno de Cambiemos y hoy volvemos a vivir cuestiones que creíamos haber superado. La construcción de un relato a contramano con la verdad, la memoria y la justicia atentan con lo construido y establecen planos en lo concreto y lo simbólico; cientos de juicios a represores están demorados, militares torturadores y asesinos cumplen condenas domiciliarias sin ajuste a derecho; se repiten los postulados de los funcionarios de Cambiemos negando lo ocurrido y estableciendo la Teoría de los Dos Demonios; vivimos acciones estatales y paraestatales contra organismos de derechos humanos y se intenta demonizar a Abuelas y Madres de plaza de Mayo, así como a hijos y nietos.

Cabe recordar que en su intentona por correr el feriado del 24 de marzo, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, justificaba la medida de Mauricio Macri al sostener que la determinación de Macri hace que la jornada sea un "escenario de homenajes" que "no se estuvo dando en estos años, donde estuvo privilegiado todo lo que trae aparejado el turismo". Finalmente, en lugar de referirse a la jornada a partir de la "memoria, verdad y justicia", como se hace tradicionalmente, el funcionario macrista aseguró que "el 24 de marzo para este gobierno es una fecha fundamental de memoria, reflexión y educación".

De todos modos, la política del PRO y algunos aliados ya se había hecho evidente cuando el macrismo en la Cámara de Diputados fue el único bloque que se abstuvo en la votación que ratificó la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad. También en momentos previos a la elección que lo llevaría a presidente, Macri dijo: "Conmigo se acaban los curros en derechos humanos" y "hay que ocuparse de los derechos humanos del siglo XXI". También añadió: "Los derechos humanos no pueden ser en términos revanchistas".

Pero hay mucho más: en una entrevista para el sitio BuzzFeed, el jefe de Estado tuvo un fallido muy desafortunado en el que cambió el nombre de la Secretaría de "Derechos Humanos", por la de "Recursos Humanos".

Las palabras se traducen en la política que lleva adelante. La Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad advirtió que durante el primer semestre del año 2016 los juicios por delitos de lesa humanidad fueron demorados. Desde que asumió Macri más de 50 condenados por cometer delitos de lesa humanidad lograron salir de la prisión para cumplir con su condena desde el confort de su casa.

El ministro de Defensa, el radical Julio Martínez, volvió a habilitar que los presos por delitos de lesa humanidad puedan volver a ser atendidos en hospitales militares. Esta medida había sido prohibida por su antecesor en el cargo, Agustín Rossi, luego de que dos condenados, Gustavo De Marchi y Jorge Olivera, se fugaran del Hospital Militar Central en julio de 2013.

También se dio la vuelta de personajes relacionados con la dictadura de volver a la escena pública e impulsados por el gobierno. Así fue como Aldo Rico, ex carapintada y quien intentó en dos oportunidades hacer un golpe de Estado durante la presidencia de Raúl Alfonsín, participó y fue homenajeado en el Día del Bicentenario. El ministro de Justicia, Germán Garavano, recibió en reiteradas oportunidades a familiares de represores, quienes insisten en pedir la libertad de los genocidas de la dictadura. Así fue que Garavano se reunió el 25 de abril de 2016 con Cecilia Pando, defensora de los genocidas de la última dictadura y esposa de un militar preso. El ministro además recibió dos veces en sus oficinas a los abogados de represores nucleados en la Asociación Abogados por la Justicia y la Concordia.

A pesar de estos lamentables cambios, donde el único objetivo es establecer la nefasta teoría de los dos demonios, el ejemplo de lucha inclaudicable, de búsqueda de memoria, verdad y justicia, lo siguen dando nuestras entrañables y queridas Madres y Abuelas de plaza de Mayo. Con sus más de 80 años en promedio, algunas de ellas marchando solas por el inevitable paso del tiempo que se llevó a muchas, nos muestran el camino de la resistencia, de que la única forma de continuar reclamando lo que corresponde, es no abandonar nunca el sueño de que otro país es posible.

Hoy, 24 de marzo, marcharemos por ellas pero también por los hijos y nietos, por los sobrevivientes, por los desaparecidos, por la exigencia de justicia, por la memoria y verdad, porque no queremos un país de impunidad que vuelva a repetir sus errores.

Norma López

Concejala de Rosario, FpV-PJ

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