Opinión
Martes 31 de Enero de 2017

Macri se asoma y Lifschitz envía señales en medio de la crisis hídrica

La Municipalidad de Santa Fe esperaba esta tarde una confirmación de Casa Rosada para hacerlo público. El anuncio de que el presidente Mauricio Macri llegaría a la ciudad el jueves para entregar viviendas a exfamilias inundadas habría mitigado, quizás, el azote verbal que a esa misma hora, desde la Casa Gris, el gobernador Miguel Lifschitz sometía al propio intendente, José Corral, a su antecesor y hoy diputado nacional, Mario Barletta, y a algunos radicales más, incluido el recientemente expulsado secretario de Recursos Hídricos Roberto Porta.

"Es paradójico que tengamos algunas críticas justamente de gente de la ciudad cuando en realidad es el lugar donde más inversiones estamos haciendo. Más de 1.200 millones estamos ejecutando este año para desagües. Todos conocemos la historia de esta ciudad en materia de crisis hídricas", se extrañó el socialista sin nombrar a ninguno de los radicales que lo habían criticado cuando, durante las últimas lluvias fuertes, se deshizo de Porta, funcionario afiliado al partido de la boina blanca.

Fuentes allegadas al radicalismo confirmaron a este diario que ayer arribaron a la ciudad funcionarios de Presidencia de la Nación pertenecientes a la clásica embajada previa que viaja con anticipación a preparar los lugares que el presidente visitará pero se cubrieron diciendo que ello no importaba la confirmación de la presencia de Macri, lo que si ocurrirá se sabrá mañana.

El gobernador Lifschitz sacudió hoy a sus socios radicales desde el salón Blanco, luego de poner en funciones al nuevo secretario de Recursos Hídricos, Juan Carlos Bertoni, a quien demoró dos semanas en encontrar luego de echar a Porta. Este último no se fue callado y había dejado mal parado a su superior, el ministro de Infraestructura y Transporte, José Garibay, afirmando que, pese a haberle advertido que las canalizaciones que estaba haciendo Córdoba inundarían Santa Fe, no hizo nada. Algo que ratificó otro renunciante en solidaridad con Porta, Luis Llombó, quien publicó una carta en la que calificó, entre muchos otros epítetos, de "desastrosa" la gestión de Garibay.

Pero esa crisis de hace dos semanas que pareció amenazar con hacer volar por los aires la sociedad de radicales y socialistas se apagó de golpe y todos se llamaron a silencio sobre el particular. "Producto de que así lo acordaron Lifschitz y Corral", se rumoreó entonces.

Inexplicablemente, la disputa hídrica volvió ayer a poner los nervios de punta de un lado y otro de sociedad de gobierno. Lifschitz, contrariando su estilo de poner paños fríos, abrió el fuego al quejarse de las críticas de los radicales. Apenas 24 horas después de que éstos y la plana mayor de gobierno comieran el asado en Olivos en el que comenzaron a pergeñar su estrategia electoral.

Trajo un ingeniero en recursos hídricos, docente universitario, con una extensa trayectoria a nivel nacional e internacional, que dejará la ciudad de Córdoba para volver a Santa Fe, para que ocupe el lugar de Porta. Y se habría anticipado, dicen algunos, a dar su nombre ya sabiendo que Macri llegaría el jueves para acompañar a Corral a inaugurar algunas viviendas más, del plan de 280 iniciado hace algo más de un año para familias que fueron trasladadas de terrenos bajos que se inundaban, levantadas con fondos que la Nación le mandó al propio municipio.

"No sabemos nada", respondieron en la Casa Gris a la consulta de este diario respecto a una posible visita presidencial para mañana al barrio Nueva Esperanza.

En el entorno de Corral se muestran confiados en que Macri esté mañana abrazando a los vecinos que ya no se inundarán más. Sería algo así como el primer acto de la campaña electoral de este año.

Venga o no, Lifschitz parece haber optado por marcar la cancha y subrayar la plata que la provincia le pone a la ciudad en obras hídricas. Y no reemplazó al funcionario echado por otro radical. Toda una señal.

En cambio ayer prefirieron desde el gobierno dar amplia difusión al impresionante currículum que tiene Bertoni; un doctorado en ciencias sobre el agua para el desarrollo continental, en la Université des Sciences Montpellier, Francia en 2001; y tiene otro doctorado, y una maestría en ingeniería, en el área de los recursos hídricos y el saneamiento en el Instituto de Pesquisas Hidráulicas de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (Porto Alegre, Brasil).

En 1980 se recibió de ingeniero en Recursos Hídricos en el Departamento de Hidrología General y Aplicada, es decir, en la actual Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, de la Universidad Nacional del Litoral de nuestra ciudad. Cursó la escuela secundaria en la Escuela Industria Superior de la UNL.

Coordinó equipos interdisciplinarios para estudios y proyectos de objetivos múltiples, siempre en el área de los recursos hídricos. Y ha actuado tanto en instituciones públicas y privadas, a nivel nacional e internacional. Es consultor, en relación directa o indirecta con entidades internacionales tales como BID, BM, GWP, PHI/Unesco, Itaipú,Yaciretá, Salto Grande o Río Hondo. Como docente e investigador cuenta con más de 30 años de trayectoria. Ha dado conferencias en América Latina y Europa. Es autor y coautor de libros, publicaciones, comunicaciones y material didáctico sobre aspectos de los recursos hídricos. Bertoni se ha desempeñado, además, como coordinador del Grupo Aguas Urbanas, en el Programa Hidrológico Internacional de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

Al momento de asumir, Bertoni expresó que "en la provincia hay una problemática hídrica importante, no sólo por esta emergencia, sino en general. El desafío es tratar de responder a todas la necesidades y llevar adelante el programa de infraestructura que han trazado el gobernador y el ministro (Garibay); además de otras acciones, de medidas no estructurales como una ley del agua, monitoreo y sistemas de alerta", agregó.

"Hay nuevos desafíos, la naturaleza nos plantea un nuevo escenario: en este caso una gran variabilidad climática, en el sentido de la ocurrencia de lluvias muy importante en determinadas zonas y el resultado que estamos viendo, que como todo problema nunca tiene una única causa, la causa no es que llueva mucho, sino que eso pone en evidencia toda la necesidad de mayores obras de infraestructura y planificación. Es un desafío muy importante y en lo personal es una oportunidad para poner al servicio de la gente mis conocimientos", concluyó el flamante secretario.

Garibay manifestó que su nuevo subordinado "es un experto que ha trabajado a nivel nacional, en consultoría para distintas instituciones internacionales y en el territorio, así que creo que rápidamente va a poder ponerse al frente del equipo que tiene la Secretaría de Recursos Hídricos, a trabajar dentro del Ministerio de Infraestructura con las áreas de Vialidad Provincial, Aguas y Saneamiento y Transporte".

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