Opinión
Miércoles 29 de Marzo de 2017

Los docentes deben distinguir a Santa Fe

Conflicto. La provincia no puede ser tratada por los dirigentes sindicales de la misma manera que otras jurisdicciones.

El eventual rechazo —anticipado por los dirigentes sindicales— a la última propuesta formulada por el gobierno de Santa Fe a los docentes, permite realizar algunas consideraciones sobre la situación puntual del conflicto en la provincia.

Los docentes vienen realizando un plan de lucha bífido; por un lado reclaman una mejora salarial y, por el otro, le exigen al gobierno nacional la apertura de la mesa paritaria.

Se puede decir, sin temor a equivoco alguno, que ambos reclamos son justos pero tienen a sujetos diferentes del otro lado de la mesa a la hora de la negociación. Los reclamos salariales deben responderlos las provincias; y la mesa paritaria es un asunto de exclusiva responsabilidad del gobierno nacional.

La diferencia que clausuró ayer las conversaciones paritarias tiene que ver exclusivamente con una cuestión de estricto orden nacional: los docentes plantean la necesidad de aplicar el aumento al Fonid, que es un fondo nacional de incentivo docente, y que aún no ha sido actualizado por la gestión de Esteban Bullrich y Mauricio Macri.

Los docentes le piden a Santa Fe que pague la diferencia que está negando Nación. Y es allí donde definitivamente la cosa se vuelve insólitamente irresoluble.

¿Por qué le piden a Santa Fe lo que le corresponde exclusivamente a Nación? Si históricamente, cuando se habla del Fonid, los dirigentes gremiales se encargan de distinguir a esa cifra de la recomposición salarial provincial.

¿Es justo el planteo? La postura de la dirigencia de Amsafé parece no distinguir un conflicto del otro y se termina contradiciendo, si se lo compara con los argumentos que se esgrimieron en otras discusiones salariales.

Diferencias con el resto del país

La situación salarial de los docentes es disímil en el mapa nacional: hay provincias que tienen básicos muy bajos, sumas en negro, baja diferencia de escala y en algunos casos, presentismo.

En muchas provincias argentinas no se realizan concursos docentes ni se actualizan las titularizaciones.

Santa Fe, a diferencia de la mayoría de las provincias, tiene el salario básico más alto, ha blanqueado la totalidad de las sumas, lleva adelante un proceso histórico de titularizaciones y concursos de ascensos y, además, ha realizado la oferta salarial más importante de todas las que se realizaron desde enero a la fecha en el país entero.

La ministra de Educación, Claudia Balagué, ofreció un 4 por ciento de aumento correspondiente a la pérdida del poder adquisitivo del 2016 —de acuerdo a lo que estipula el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC) y que fue aceptada por el resto de los gremios estatales— y un aumento en dos cuotas del 21 por ciento, correspondiente a la inflación proyectada para el corriente año. No obstante eso, se agregó la denominada cláusula gatillo, que aumentará automáticamente los salarios en caso de que la escalada de precios supere el porcentaje proyectado.

Esto es un aumento real del 25 por ciento del salario actual, más el reaseguro de garantizar el poder adquisitivo, en caso de que la inflación supere los números previstos.

Aplicando el aumento propuesto, los salarios docentes quedarían de la siguiente manera:

• Un maestro que recién se inicia cobraría en marzo 13.906 pesos y en julio 14.766 pesos.

• Un maestro de grado con máxima antigüedad cobraría en marzo 19.584 pesos y en julio 20.824 pesos.

• Un director de secundario cobraría en marzo 31.794 pesos y en julio 33.798 pesos.

• Un supervisor cobraría en marzo 40.309 pesos y en julio 42.775 pesos.

Además, los porcentajes se trasladan automáticamente al sector pasivo.

Comparaciones con otras provincias

En Tucumán, donde el sueldo inicial es de 8100 pesos, los docentes aceptaron un aumento del 23 por ciento en dos tramos, más una suma de 1000 pesos por única vez.

En Santiago del Estero acordaron un aumento del 20 por ciento más la incorporación al salario básico de distintos ítems.

En Jujuy, se acordó una paritaria de entre 18 y 19 por ciento en dos pagos (marzo y mayo) y reabrir la discusión en julio.

En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo otorgó por decreto un aumento del 17 por ciento, similar al que acordó con el resto de la administración pública.

En provincia de Buenos Aires, la última oferta que se conoció fue del 19 por ciento y en CABA, de un 20 por ciento.

En Córdoba se sigue negociando, pero el gobierno ya anticipó que la oferta no superá el 21 por ciento más 1,5 por ciento en concepto de compensación por el año 2016.

En todos los casos, los salarios iniciales anteriores a las paritarias eran más bajos que los de Santa Fe, salvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Hay otros factores que están impidiendo el acuerdo en Santa Fe?

Definitivamente sí.

La doble función que ocupa actualmente la secretaria general de Amsafe, Sonia Alesso, que también está a cargo de la CTERA, complica las cosas: Alesso parece encerrada en una situación ajena a la provincia y más vinculada a los asuntos internos del gremio que a los intereses de sus trabajadores. Hoy por hoy, Alesso no puede cerrar un acuerdo en su distrito mientras mantiene el conflicto en Nación. Un acuerdo en su territorio la debilitaría frente a otros sectores que disputan la titularidad de la gremial nacional.

Una cosa parecida ocurre con Sadop, donde Pedro Bayugar encabeza la gremial nacional, mientras continúa con su adlátere, Patricia Mounier, al frente del gremio santafesino.

En cualquier caso, ambos parecen decididos a continuar el plan de lucha y un acuerdo en la provincia les resulta muy incómodo de explicar frente al resto de los distritos y, en especial, frente a los adversarios internos.

El gobierno de Santa Fe hizo el máximo esfuerzo presupuestario, llegando al 25por ciento. La propuesta es la mejor del país por lejos y la propia ministra Balagué acompaña el reclamo de apertura de las paritarias docentes nacionales.

Santa Fe prevé solo en 2017 una inversión edilicia de más de 1.300 millones de pesos en las escuelas de la provincia.

Es el mismo gobierno que ha rejerarquizado la labor docente, cumpliendo todos y cada uno de los compromisos que fueron asumiendo en las paritarias anteriores y continuando un plan sin antecedentes de titularizaciones y concursos.

Sin embargo, Amsafe y Sadop, anticipan que NO van a aceptar.

Los riesgos del conflicto

Los conflictos salariales no pueden ser una mera instancia en la especulación política de algunos dirigentes. No sería admisible, desde ningún punto de vista, que la aceptación o el rechazo de la mejor propuesta salarial que se hizo en el país dependa de las conveniencias de algunos dirigentes sindicales en sus asuntos internos.

Tanto Amsafe como Sadop deben distinguir a Santa Fe, y no incluirla en su lucha contra la gestión nacional, porque no es la misma lucha.

Eso significaría usar a los chicos y a los propios docentes, en un juego que les resulta ajeno y que los perjudica

Rechazar esta propuesta, y continuar con las medidas de fuerza es un paso erróneo de los dirigentes docentes. Están desgastando su propia lucha, y están dañando severamente el respaldo social que tienen en la sociedad.

Santa Fe no puede ser tratada de la misma manera que otras jurisdicciones por los dirigentes sindicales , sencillamente porque a lo largo de los últimos diez años ha tratado a los docentes de manera diferente. Y eso no parece ser tenido en cuenta.

Coni Cherep

Subsecretario de Comunicación Social

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