La lupa
Martes 09 de Mayo de 2017

Los autos del futuro

Desde la misma creación del auto los diseñadores han tratado de adelantarse a su época. Algunos fabricaron joyas de la automoción y otros, con un genio similar pero volcados a otro costado, los pusieron a alcance de muchos. De modo que la construcción de vehículos cada vez mejores y su masificación están resueltos.

Por último, el auto del futuro tendrá ruedas, volante, pedales y asientos, como el primero y como el último dentro de varias décadas. La cuestión pasa por los animalitos que los manejan. En las horas pico del tránsito en el microcentro rosarino se puede ver un raudal de situaciones que solo la casualidad y algún que otro centímetro evita que pasen a mayores.

Y pareciera que no hay forma de torcer esa realidad. Alguien está un poco más apurado que los demás, tiene algo más importante que hacer.

Avisadas del tránsito rosarino, las grandes automotrices están poniendo a punto, con algunas dificultades (las máquinas enloquecen indignadas por lo que ven), la conducción autónoma. Así, el auto elige la ruta, mantiene una velocidad, se comunica con otros autos en las esquinas para que uno aminore y otro acelere la marcha, se mantiene en el carril, advierte los semáforos y se comunica con ellos para saber cuánto tiempo de sobrepaso le queda, y otras tantas cosas más que hacen a un tránsito seguro.

Esos portentos llegarán por estos lares 15 años después que se haga común en otras naciones, aún del Cono Sur, tal el tiempo del traspaso de tecnología (no de precios, rubro en extremo adelantado) que se estila aquí. Debe ser por eso que el Estado argentino, juicioso, alienta la compra de automóviles pero después intenta por todos los medios de que nadie los pueda usar.

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