Opinión
Sábado 12 de Agosto de 2017

Hacer que fumar deje de ser adictivo

Un fuerte impacto cimbró al mundo del tabaco el 28 de julio, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) anunció un plan destinado a reducir la nicotina en los cigarrillos a un nivel no adictivo.

Un fuerte impacto cimbró al mundo del tabaco el 28 de julio, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) anunció un plan destinado a reducir la nicotina en los cigarrillos a un nivel no adictivo. En una hora, el valor de las acciones del tabaco a nivel mundial se desplomó, y con razón. Scott Gottlieb, nuevo comisionado de la FDA, no se mordió la lengua cuando hizo el anuncio. Señaló que el tabaco sigue siendo la principal causa de muerte y de enfermedades prevenibles en Estados Unidos y que provoca cerca de medio millón de muertes al año. También dijo que el cigarro es el único producto de consumo que mata cuando se usa como se indica —a la mitad de sus usuarios a largo plazo—, y que la nicotina es el origen de la adicción al cigarro.

Reducir la nicotina en los cigarrillos de manera que sean "mínima o nulamente adictivos", aseguró, "es una piedra angular de nuestro nuevo y más exhaustivo enfoque a una regulación efectiva sobre el tabaco".

Estas son noticias excepcionalmente buenas para el control del tabaco y la salud humana. Un tope legal a la nicotina en los cigarrillos podría ser una de las intervenciones más importantes en la historia de la salud humana. El punto no es que la nicotina por sí misma sea causante de cáncer (lo son los otros componentes químicos del humo) sino que, al cambiar el cableado del cerebro, la nicotina funciona como el impulso para que los fumadores sigan fumando. Casi todos los que fuman a largo plazo son adictos.

Los cigarrillos con niveles no adictivos de nicotina serían radicalmente diferentes a los cigarrillos conocidos como "light" o de "bajo alquitrán", trucos comerciales ahora prohibidos por la ley. Se anunciaba que esos cigarrillos llevaban menos nicotina y alquitrán a los pulmones, aunque en realidad no había ninguna reducción.

Con esta propuesta de la FDA, la nicotina en los cigarrillos quedaría en un nivel tan bajo que los fumadores no podrían extraer la suficiente para desarrollar o mantener su adicción. Hoy en día los fabricantes de cigarrillos mantienen la nicotina entre el uno y el dos por ciento por peso, pues han encontrado que ese nivel es el óptimo: ni demasiado leve ni muy fuerte. Disminuir este porcentaje por un factor de diez haría muy difícil que los cigarrillos fueran adictivos. Reducir la nicotina aún más haría que la adicción fuera prácticamente imposible. Los adolescentes podrían comenzar a fumar, pero no tendrían problema en dejarlo.

Por supuesto, podemos esperar que la industria se oponga a esta nueva propuesta, que amenaza las bases históricas de su negocio.

Por Robert N. Proctor / The New York Times

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