Opinión
Viernes 31 de Marzo de 2017

El pasado siempre vuelve

Las fotos históricas del centro devuelven edificios que se pueden reconocer por estos días, aún con las fachadas pintadas de distintos colores, los "institucionales", todos claros, preferentemente de la gama de los beiges con menor o mayor inclusión de rojo.

Las fotos históricas del centro devuelven edificios que se pueden reconocer por estos días, aún con las fachadas pintadas de distintos colores, los "institucionales", todos claros, preferentemente de la gama de los beiges con menor o mayor inclusión de rojo. Es por una cuestión cultural impuesta por lo "estéticamente correcto", solamente basta recordar la aguda polémica que generó el museo Castagnino pintado de negro. Es inconcebible, imposible que al edificio de la Bolsa de Comercio, en Córdoba y Corrientes, lo pinten con franjas y lunares rojos, verdes y amarillos.

En las fotos históricas, esas construcciones de referencia aparecen en pudorosos tonos de grises, o democráticamente igualados por el sepia. Hay cuadras enteras del microcentro detenidas en el tiempo hace mucho tiempo. Pero no es así con las calles. La irrupción de las vías peatonales cambió lo único que alterna la visión de los rosarinos con el paisaje más inmediato, las vidrieras, y eso fue, es, el piso. Pero más allá de las distintas baldosas y modelos de cestos que las distintas administraciones municipales fueron derramando, como si fuesen cambios de alfombras, lo más interesante fueron las sorpresas que depararon levantar diversas capas del progreso. Y debajo del asfalto aparecen el adoquinado francés, luego la cama de arena, y después la tierra y durmientes de quebracho con flejes de hierro y los clavos que sostenían las vías de los primeros tranvías, encapsulado el conjunto durante décadas.

Esos vestigios no son importantes en sí mismos, hay tantos debajo de tantas calles. Lo relevante es que muestran el trabajo de generaciones que trataron de dejar algo a la ciudad que les permitió vivir y tener ilusiones, no la vieron como un hotel.

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