Opinión
Miércoles 26 de Julio de 2017

El drama sirio

Les ha tocado vivir la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. En el sexto año del conflicto de Siria, cada vez son más los que buscan protección y ayuda fuera de sus fronteras.

Les ha tocado vivir la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. En el sexto año del conflicto de Siria, cada vez son más los que buscan protección y ayuda fuera de sus fronteras. Y cada vez son más, también, los que mueren en el vano intento de cruzar el Mediterráneo. En Europa, la falta de solidaridad ha entornado las puertas. O, en algunas latitudes, las ha sellado a cal y canto. En los Estados Unidos, el veto migratorio de Donald Trump contra los musulmanes de seis países en particular y contra los solicitantes de asilo político en general no ha hecho más que desalentar cualquier tentativa de hallar una vida mejor, al menos digna, en la otra orilla del Atlántico.

Una de cada cinco personas que vive en el Líbano es un refugiado sirio, me dice Joel Bubbers, director del British Council en Siria. El 85 por ciento de los refugiados sirios se radica en los suburbios de las ciudades libanesas después de haber huido de la guerra o de la persecución, de haber llorado a algún pariente o amigo muerto, de haber salvado algunas de sus pertenencias y, en buena parte de los casos, de haberlas vendido a precio vil para sobrevivir. La mayoría alquila viviendas precarias o se instala en garajes y edificios sin terminar. Lidian con la desesperación, las necesidades, los traumas y, la peor compañera de viaje, la incertidumbre.

"Nuestro desafío con los refugiados sirios y palestinos en edad escolar que residen en el Líbano consiste en facilitarles el acceso a la educación para integrarse y conseguir un empleo", explica Bubbers durante una breve visita a Argentina.

El Líbano limita al norte y al este con Siria y al sur con Israel. Está en el foco de los conflictos de Medio Oriente. Tradicionalmente ha acogido grandes flujos de inmigrantes. Es, con una población de 6,6 millones de habitantes, el país con mayor concentración per cápita de refugiados en el mundo. Ofrece albergue a un millón de refugiados sirios y a 650.000 palestinos, más allá de una crisis política y económica fenomenal por la cual tardó más de lo normal en formar gobierno. La economía no crece. El desempleo acecha. La ayuda internacional llega a cuentagotas.

"Turquía es el país con el mayor número de refugiados en el mundo", acota Bubbers. El pacto de ese país con la Unión Europea sirvió para frenar el arribo de refugiados a Grecia, uno de sus miembros. En el Líbano, fuera de esa órbita, los menores de edad representan el 49,1 por ciento de los refugiados sirios. Entre los adolecentes apenas el tres por ciento se encuentra escolarizado. Antes de la guerra, el 94 por ciento de los niños y de los adolescentes sirios asistía a clases de primaria y de secundaria en su país. Es el costado más delicado de la crisis. El futuro hipotecado.

Jorge Elías

Télam

Comentarios