Cambiemos
Domingo 29 de Enero de 2017

El 2017 inclina la cancha

Claves. Las gestiones de Mauricio Macri, Miguel Lifschitz y Mónica Fein deberán pasar el tamiz plebiscitario de los comicios. Un año que tampoco resultará neutral para la política.

Mauricio Macri, Miguel Lifschitz y Mónica Fein tendrán un 2017 clave para sus administraciones que, de modo indirecto, serán juzgadas en los comicios de mitad de mandato. Se tratará de una primera toma, pero de una película en marcha.

Las elecciones a diputado nacional se constituirán en la única encuesta fiable y real que indique en qué punto de la escalera se encuentra el presidente de la Nación y la gestión Cambiemos. Macri no deberá perder de ningún modo el 34 por ciento de los sufragios que cosechó en la primera vuelta. Ya nadie sueña allí con el 51 por ciento del ballottage, que incluyó un buen caudal de voto prestado para evitar la continuidad del Frente para la Victoria. Ahora es otra historia.

Hasta aquí, las decisiones del oficialismo parecieron más destinadas a apuntalar el voto ciego o camiseta que a mantener y convencer lealtades en tránsito. El 2016 se pareció a un año perdido en materia económica, pero marcó contrastas indudables en la acción política con aquellos años de cristinismo a salto de mata.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, cree que Cambiemos no ganará las elecciones con una economía irrecuperable pero que tampoco alcanzará las mieles de la victoria como consecuencia exclusiva de buenas noticias en ese rubro. En algún sentido tiene razón. Quienes votaron a Macri lo hicieron más por la necesidad de un cambio de aire político que por razones económicas.

Núcleo duro macrista. Poco le importó al núcleo duro de votantes macristas la no aparición de brotes verdes, la rebaja de retenciones al campo, la eliminación a las mineras o el comportamiento amateur con el impuesto a la Ganancias. Tampoco se escandalizan que, por primera vez en un gobierno constitucional, las riendas subalternas estén en manos de un grupo de CEO's. Todo lo contrario. Resulta curioso observar en las redes sociales a un reservorio que se admite fan de esas modificaciones, y del ingreso de los gerentes a la política. Esos sí que cambiaron y están felices.

La oposición clásica al macrismo, sin embargo, no parece entender el nuevo escenario de la realidad. Así como el kirchnerismo recitaba de memoria el plan de vuelo de Ernesto Laclau, partiendo en dos la cancha y eligiendo al adversario, hoy el gobierno también pretende dividir para reinar. Pero en el mientras tanto, su gurú, Jaime Durán Barba, sostiene en privado que "en el ring sólo hay dos: Mauricio y Cristina. Lo demás es ruido de fondo".

La decisión inexplicable de trasladar el feriado del 24 de marzo estaba destinada exclusivamente a tensar la cuerda con los movimientos de derechos humanos cercanos al kirchnerismo militante, que hizo de esa fecha un bastión movilizador. Al fin, las voces críticas en la UCR determinaron que el jefe del Estado vuelva sobre sus pasos.

"Ellos y nosotros", parece ser la elección oficial. Lo propio hizo Cristina durante su última Presidencia, al subir al ring a Macri. Creyó que, al final de la historia, serían más los anti Macri que los antikirchneristas. Fue al revés.

En ese pasado que vuelve, pero a la inversa, el oficialismo tendrá una doble faz: apostará a confrontar con CFK tercerizando las denuncias de corrupción —y cuestiones por el estilo— con medios de comunicación afines y se meterá en la campaña con un discurso de pasado, presente y futuro.

En el caso santafesino, Lifschitz tiene el desafío de demostrar en octubre que logró conquistar masa crítica propia, luego del finito resultado de 2015, cuando superó al PRO por un puñado de votos. El escenario de tres tercios en la provincia de Santa Fe no admite doble lectura: el socialismo, de ningún modo, puede romper su alianza con la UCR. Sin embargo, esa coalición diversificará sus acciones en los comicios a diputado nacional, presidentes de comuna e intendentes.

Habrá que esperar para saber si ese alejamiento hacia colectoras macristas en los comicios de mitad de mandato es coyuntural o si, de acuerdo a los resultados, los radicales volverán a casa. Lifschitz logró posponer hasta octubre la fecha de las elecciones al unificar el cronograma con las nacionales. Ahora deberá mostrar en los hechos que sus permanentes recorridas al interior y su apuesta por la obra pública generan resultados visibles.

Pero esa es, apenas, una parte de la historia. El propio Lifschitz sabe que es la seguridad el terreno que definirá su futuro y el del socialismo. A propósito, los socialistas deberán entender que sin un acompañamiento férreo y sin fisuras a la gestión del gobernador no habrá mañana en el poder. No siempre se lo ve respaldado a Lifschitz por la totalidad del partido y, muchas veces, lo que primero aparece son las diferencias. Con un sector del radicalismo haciendo las valijas para irse a Cambiemos, si el socialismo no recupera la affectio societatis tendrá que preparar las maletas en 2019.

En el caso de Fein, los comicios a concejal de Rosario son particularmente relevantes porque, además del plebiscito que siempre representa las competencia de mitad de mandato, deberá ampliar el número de concejales afines. Si el oficialismo pierde, le aguardarán dos años muy vertiginosos, previos a las elecciones a intendente.

Son momentos en que la oposición no regala nada. El aviso fue el rechazo al endeudamiento que le propinaron las bancadas opositoras. Fein deberá acelerar el plan de obra y poner en escena otra realidad en materia de luminarias e higiene urbana, dos de los problemas severos que tiene la ciudad. Aunque la responsabilidad jurisdiccional por la seguridad es del Estado provincial, la baja calidad de las luminarias, la ausencia de poda y escamonda y las acciones de control son apéndices municipales.

Al fin, para Macri, Lifschitz y Fein, el 2017 no será de resultado neutral. Ni nada que se le parezca.

Propietario: © Editorial Diario La Capital S.A. Dirección Nacional del Derecho de Autor (Expediente N° 5226063). Prohibida toda reproducción total o parcial del contenido de este diario. Las ventas de La Capital son auditadas por el IVC. Dirección, Redacción, Comercial, Circulación y Administración: Sarmiento 763. CP 2000 Rosario, provincia de Santa Fe. Teléfono: 5226000 Fax: 5226014. Fax recepción de avisos: 5226035/012. Avisos telefónicos: 5226060. Imprenta propia en Santiago 159 bis CP 2000 Rosario, provincia de Santa Fe. Teléfono: 4117784. La Capital utiliza los servicios periodísticos de las siguientes agencias: Internacionales: Reuters, DPA y AP. Nacionales: Télam y Noticias Argentinas.


Comentarios