Opinión
Jueves 13 de Abril de 2017

Calles de colores

Ya no se trata de algunos graffittis hechos a las apuradas. Son pinturas que comprenden los laterales y fachadas de edificios de más de diez plantas en algunos casos.

Una revolución alegre, promisoria, a veces exultante y por lo general llena de colores gana las calles, mejor dicho las paredes, de las principales ciudades del mundo, y más también, es la revolución de los murales que por estos últimos años logró un impulso arrollador.

Ya no se trata de algunos graffittis hechos a las apuradas. Son pinturas que comprenden los laterales y fachadas de edificios de más de diez plantas en algunos casos.

El camino retomado por Banksy, el misterioso pintor de street art de Bristol (Inglaterra) que hace pocos días estampó algunos de sus obras en el interior de un hotel de la ciudad de Belén, a escasos metros del muro de separación israelí, comenzó a bifurcarse hasta el infinito. Florecen en Roma, Londres, Florida, Belo Horizonte, Buenos Aires, Glasgow, y así siguen desparramados por el globo.

Todas las composiciones, o la mayoría, tienen connotaciones sociales, humorísticas, tambien satíricas, aunque no faltan las pinturas de bellísimos como enigmáticos rostros de mujeres bellísimas, nenes y nenas buscando cosas o dibujando en las paredes, un policía antinarcóticos oliendo una flor que asemeja una mariposa de alas amarillas, una gigantesca lechuza que parece estar posada en el dintel de una ventana, una escena de un crimen en una calle londinense. Figuras y motivos infinitos plasmados con una técnica elaborada, cuidada hasta en los mínimos detalles. También asombran los juegos de perspectiva para formar palabras a medida que la visión se aleja del foco de la obra. Todas son magníficas. Vale la pena un paseo virtual por esas maravillas que brotan en las paredes más oscuras de las ciudades.

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