Opinión
Miércoles 24 de Mayo de 2017

Bullrich, el autoritario

Un ministro que no es capaz de sentarse a la misma mesa que el magisterio fracasa, porque le cierra el diálogo a la educación.

Desde que asumió Esteban Bullrich al frente de la cartera educativa nacional se lo ha escuchado ponderar a los maestros argentinos, hablar de diálogos y acuerdos necesarios para enseñar. Hasta anunció un proyecto de ley para que se sancione a quienes maltraten a los docentes. Sin embargo, ha sido también el primero en no cumplir con ninguna de esas declaraciones y promesas.
Un ministro que no es capaz de sentarse a la misma mesa que el magisterio fracasa, porque le cierra el diálogo a la educación. Más aún si esa conversación está enmarcada en una ley, como en este caso la de financiamiento educativo, que establece la paritaria nacional del sector.
Pero hay otra razón más poderosa en esta decisión de cerrarles la puerta a los educadores: la política educativa de Esteban Bullrich es la del vaciamiento de la educación pública y el desentendimiento del Estado del derecho a educarse que tienen los ciudadanos. Y para eso lo único que valen son el autoritarismo y la violencia institucional. Los palos que recibieron los docentes frente al Congreso de la Nación a principios de abril pasado y los golpes a los estudiantes que protestan son indicadores claros de cómo entiende Cambiemos a la educación argentina. También por qué quiere ponerle fin a la paritaria nacional docente.

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