El Mundo
Jueves 17 de Noviembre de 2016

Obama: hay que corregir el rumbo de la globalización

El presidente demócrata cree que los smartphones y las redes evidencian las desigualdades como nunca y las vuelven menos tolerables

Barack Obama llegó a Berlín en la última etapa europea de su gira de despedida, tras haber pedido en Atenas "corregir el rumbo" de la globalización, en un viaje que busca calmar los temores suscitados por la victoria de Donald Trump. También señaló que la democracia de Estados Unidos "está más allá de las personas", en una tácita referencia a su sucesor.

En su sexta y última visita oficial a Alemania, el presidente estadounidense cenó con la canciller Angela Merkel, su "socio internacional más cercano en los últimos ocho años", y se reunirá nuevamente con ella hoy. Muchos analistas y medios ven en este encuentro una forma de pasar el testigo, teniendo en cuenta que para sus partidarios Merkel podría convertirse en la nueva "líder del mundo libre". Mañana, ambos participarán en un encuentro con los gobernantes de Reino Unido, Francia, Italia y España. Para cerrar esta última gira internacional como presidente de Estados Unidos, Obama viajará luego a Perú para la cumbre de la Apec.

En Atenas. En su discurso de despedida en Atenas, Obama pidió "corregir el rumbo" de la globalización para evitar las desigualdades. Tras la victoria de Trump, la gira de Obama se ha convertido en un intento de tranquilizar a la opinión mundial ante la llegada de este polémico multimillonario a la presidencia de Estados Unidos. "El camino de la globalización necesita una corrección de rumbo", dijo el mandatario en Berlín. "Cuando vemos a élites mundiales, ricas multinacionales, viviendo en apariencia con reglas de juego distintas, evitando los impuestos, manipulando los vacíos legales, todo esto alimenta un profundo sentimiento de injusticia", aseguró.

La comunicación moderna permite, explicó Obama, una vigilancia social. "Las desigualdades antes se toleraban, pero ahora ya no, porque cualquiera, hasta en la región más apartada de Africa, tiene un smartphone y puede ver cómo vive la gente en Londres o en Nueva York", explicó el mandatario. "En los años y decenios que se avecinan, nuestros países tienen que asegurarse de que los beneficios de una economía global integrada son compartidos más ampliamente por más personas y los impactos negativos son confrontados directamente'', agregó. "Es así como las democracias pueden proveer la prosperidad y esperanza que necesitan nuestros pueblos'.

En Atenas expresó su agradecimiento a Grecia por "encender la llama" que se convirtió en la democracia occidental. "Vine aquí con agradecimiento para todo lo que Grecia, este pequeño y magnífico mundo, ha dado a la humanidad", señaló. "La llama prendió primero en Atenas y nunca murió", y aseguró que los padres fundadores de Estados Unidos "la siguieron". Admitió que la democracia puede ser "lenta, frustrante, dura y conflictiva", pero agregó que definitivamente es "mejor que cualquier otra alternativa".

En referencia al futuro gobierno de su país, Obama dijo: "El próximo presidente de Estados Unidos y yo no podríamos ser más diferentes. Pero tenemos una tradición, y es que el presidente saliente da la bienvenida al nuevo y yo hice eso la semana pasada". Los pilares de la democracia y del debate abierto deben mantenerse, agregó. "A cada avance le sigue un camino lleno de curvas, a veces hacia adelante y a veces hacia atrás". Sobre todo para la gente joven es importante entenderlo, aun cuando resulte difícil. "Pero la democracia estadounidense es más grande que una sola persona", agregó, en obvia referencia a Trump. Tras la campaña electoral, hay que llegar a una transición con las menores fricciones posibles y para ello se precisa democracia, añadió. "Especialmente cuando no se han conseguido los resultados que uno quiere".

El martes, a su llegada a Grecia, ya había advertido contra el auge de "una especie de nacionalismo burdo o de identidad étnica o de tribalismo que se construye alrededor de un «nosotros y un ellos»".

Reclamo por el cambio climático

El secretario de Estado norteamericano John Kerry pidió al gobierno del próximo presidente Donald Trump que siga comprometido con la lucha contra el cambio climático, en un emotivo discurso en la cumbre del clima que se celebra en la ciudad marroquí de Marrakech. Trump es un escéptico sobre las bases científicas del calentamiento global, pese a que la comunidad científica no cesa de acumular evidencias sobre su existencia y la responsabilidad directa que tienen los gases de efecto de invernadero emitidos por la actividad humana.

   "Para los científicos del mundo no hay política de partidos cuando se trata del cambio climático", señaló. Los científicos "coinciden de forma unánime en sus conclusiones de que el cambio climático es real, está ocurriendo, de que los seres humanos son responsables en su mayor parte y que tendremos un impacto cada vez más catastrófico sobre nuestra forma de vida si no adoptamos las medidas dramáticas necesarias para reducir la huella de carbono de nuestra civilización". La huella de carbono es una forma de medir el costo en emisiones que tienen las actividades humanas. "La gran mayoría" de los ciudadanos estadounidenses creen en el cambio climático y están decididos a cumplir con las obligaciones del Acuerdo de París, remarcó Kerry.

   El secretario de Estado pidió al gobierno estadounidense que sucederá al suyo que evite tomar decisiones precipitadas sobre política climática. Esta debe basarse en el consejo de los científicos y no en la ideología, señaló en un discurso continuamente interrumpido por aplausos. "Supone una gran prueba ver si somos capaces de afrontar este momento. Probablemente la mayor prueba de valor y visión que encontrarán", en sus vidas dijo a su platea. "Cada país tiene la responsabilidad de hacer su parte si queremos superarla. Y sólo las naciones que respondan a esta amenaza podrán afirmar legítimamente su liderazgo", añadió.

   Además, más de 360 empresas activas en EEUU e inversores han pedido a Trump que se comprometa a luchar contra el cambio climático. "Si no se consigue crear una economía con bajas emisiones de C02, se amenazará el bienestar de los estadounidenses", escribieron en una declaración publicada al margen de la conferencia de Marrakech y dirigida también al gobierno saliente y a los participantes en la cumbre. En concreto, estas empresas exigen que EstadosUnidos siga comprometido con el Tratado de París, de reducir el calentamiento global entre 1,5 y 2 grados centígrados globales. También pidieron inversiones en tecnologías sostenibles y más esfuerzos en la lucha contra el cambio climático. Entre los firmantes se encuentran la cadena de cafeterías Starbucks, los productores de alimentos Mars y Unilever, el fabricante de jeans Levi Straus, el de artículos deportivos Nike y la filial estadounidense de la firma de cosmética L'Oreal.

   Trump y muchos otros republicanos cuestionan continuamente el valor científico de las investigaciones que prueban que el calentamiento global en curso es provocado por la acción humana. Estados Unidos es la mayor economía del mundo y la segunda que más gases de efecto invernadero emite.

Sólo lo supera China, la mayor potencia industrial del planeta.

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