El Mundo
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

Obama en Europa alerta contra el "nacionalismo burdo y étnico"

A una semana de la victoria de Donald Trump, el presidente inició su última gira internacional por Grecia. Luego visitará Alemania.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, alertó contra el auge de un "nacionalismo burdo, de identidad étnica" en el mundo, durante una visita a Europa destinada a tranquilizar a sus aliados tras la victoria electoral de Donald Trump. La gira ya estaba programada, y será la última de su presidencia.

Obama dejará la Casa Blanca el 20 de enero y en Atenas afirmó que la Otán es "completamente vital" para los intereses de Estados Unidos y se mostró a favor de una "Europa fuerte, próspera y unida", en alusión a las declaraciones de Trump durante la campaña en las que restó importancia a los vínculos transatlánticos.

En un año de sacudidas populistas, desde el voto del Reino Unido con el Brexit para abandonar la UE hasta la elección de Trump la semana pasada, Obama lanzó una advertencia sobre el creciente peso de los nacionalismos. "Tendremos que vigilar el aumento de una especie de nacionalismo burdo o de identidad étnica o de tribalismo que se construye alrededor de un «nosotros» y un «ellos»", advirtió el mandatario.

Durante la campaña electoral, Trump puso en duda el apoyo de Washington a la Otán si los socios europeos no aumentaban su gasto militar. Empero, esta crítica va más allá de Trump y la ha formulado incluso la administración Obama. Desde el fin de la Guerra Fría, en 1991, Europa realizó un fuerte recorte de su gasto de defensa, que llevó a la eliminación del servicio militar y al recorte de gran cantidad de efectivos y la venta de tanques y cazas. Ahora, con el avance de Rusia en Europa oriental, la Alianza Atlántica se encuentra en desventaja y debe recurrir a Estados Unidos para hacer frente al renacido desafío ruso.

Para Obama esta relación transatlántica es "la piedra angular de nuestra seguridad común y de nuestra prosperidad". "Entre las administraciones democráticas y republicanas hay un reconocimiento de la alianza de la Otán como completamente vital", recordó.

También Bruselas insta a aplacar tensiones. "Lo hemos dejado muy claro: queremos seguir manteniendo una buena relación con nuestros amigos estadounidenses sobre la base de nuestros valores", añadió la alta representante para la Política Exterior, Federica Mogherini.

Obama inició ayer una gira por Grecia y Alemania. Luego irá al Perú. No es casualidad que Obama haya escogido Grecia como uno de los dos países europeos de su última gira, junto con Alemania. Para el presidente de Estados Unidos, era "importante" en "este último viaje al extranjero, visitar la cuna de la democracia", y recordó al mismo tiempo el ejemplo que ha dado el país frente a la crisis de los refugiados. "Quiero dar las gracias a los griegos por su respuesta humanitaria" y por su "compasión extraordinaria" con los miles de refugiados que llegan al país.

En el ámbito económico, Washington defiende especialmente la estabilidad de Grecia, sobre todo después de la llegada al poder del gobierno de izquierda de Alexis Tsipras. Aunque el país se encuentra desde 2010 bajo la tutela financiera de la UE y el FMI, Obama defendió ante Tsipras que "la austeridad por sí sola no puede aportar prosperidad". La política de austeridad y recortes fiscales es generalizada en Europa desde la crisis de 2008. Ha tenido especial rigor en Grecia, lo que llevó al poder a la coalición de izquierda Zyriza, de Tsipras. Aunque admitió que se tienen que seguir las reformas estructurales, Obama se mostró a favor de una "reducción de la deuda externa griega", medida a la que se opone Alemania.

Acrópolis. Hoy está prevista la jornada más simbólica, en la que el presidente visitará la Acrópolis y después pronunciará un discurso sobre los desafíos de la globalización. Existe expectativa sobre ese discurso, en un momento de efervescencia de los movimientos populistas a ambos lados del Atlántico. El 44º presidente de Estados Unidos había imaginado probablemente otro cariz para su último viaje como mandatario, pero la llegada de Trump a la Casa Blanca provoca sorpresa e inquietud. Plantea además numerosos interrogantes sobre la política exterior de Estados Unidos, en particular en lo que tiene que ver con los acuerdos sobre el clima y la política nuclear de Irán.

Después de Atenas, Obama partirá rumbo a Alemania donde se entrevistará con la canciller Angela Merkel, y mantendrá una reunión con los principales líderes europeos.

Tras la imposición de draconianas medidas de austeridad a cambio de un plan de rescate internacional, Grecia intenta salir de la recesión, con una leve recuperación económica. "Creo fervientemente en que para realizar reformas que se sostengan en el tiempo la gente necesita esperanza", dijo Obama en una entrevista al diario griego Kathimerini, en la que prometió instar a los acreedores de Atenas "a tomar las medidas necesarias, en especial con respecto a un alivio de la deuda, para que el país pueda retomar un crecimiento económico robusto".

Por la visita del presidente estadounidense hubo incidentes en Atenas con unos 2.500 manifestantes, en su mayoría militantes de extrema izquierda, incluidos anarquistas.

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