El Mundo
Sábado 14 de Enero de 2017

Obama da un guiño a Cuba ante la incertidumbre de la era Trump

Puso fin a la política de "pies secos, pies mojados" que amparaba a los balseros que llegaban al país. El presidente electo podría revertir la medida.

El presidente Barack Obama hizo un guiño a Cuba al poner fin a la política de "pies secos, pies mojados", tal y como pedía desde hace tiempo La Habana, ante la incertidumbre de la presidencia de Donald Trump, que puede revertir algunas de las políticas anunciadas por su antecesor hacia la isla.

La decisión de Obama ha sorprendido a muchos analistas en Washington, que no esperaban que ocho días antes de abandonar la Casa Blanca el presidente saliente tomase una decisión de tanto calado. Este anuncio cambia una política que ha estado en pie por décadas y que tiene un impacto muy fuerte sobre el futuro de miles de cubanos. Obama da así un paso más en los últimos días de su presidencia hacia la normalización del vínculo con Cuba, después de la reanudación oficial de las relaciones bilaterales en julio de 2015 tras más de 54 años de ruptura y hostilidades ideológicas.

La política de "pies secos, pies mojados", vigente desde 1995, otorgaba un trato de preferencia a los cubanos a la hora de inmigrar a Estados Unidos, lo que muchos consideraban injusto para el resto de los migrantes. Washington repatriaba a todos los cubanos que intercepta en el mar ("pies mojados") intentando entrar de forma irregular al país. Los que pisaban suelo norteamericano ("pies secos") podían tramitar un permiso de residencia permanente a través de La Ley de Ajuste Cubano de 1966.

Posición difícil

A partir de ahora, si Trump no da marcha atrás en la decisión de Obama, los cubanos serán tratados como el resto de inmigrantes y si entran ilegalmente en Estados Unidos y no califican para solicitar asilo serán deportados a la isla comunista. Esto supone un cambio sustancial en la política migratoria de Estados Unidos hacia la isla comunista de los últimos 20 años. Y deja al presidente electo Donald Trump en una posición difícil, ya que durante la campaña electoral el republicano se ha mostrado a favor de controlar la inmigración ilegal. Los detractores de la política "pies secos, pies mojados" aseguraban que fomentaba la inmigración ilegal.

A una semana del relevo en la Casa Blanca, hay incertidumbre sobre lo que ocurrirá con la política de Estados Unidos hacia Cuba cuando Trump asuma la presidencia el 20 de enero y si revertirá la decisión de Obama. "No me sorprendería si Trump revierte la decisión de Obama del jueves. Sobre la política como un todo, es absoluta incertidumbre lo que va a hacer Trump. Yo esperaría que deje las cosas como están y que simplemente no avance más en la política de acercamiento. Sería una lástima si decide revertir el levantamiento de sanciones", manifestó Juan Carlos Hidalgo, analista de Políticas Públicas de América Latina del Cato Institute. De momento, Trump no se ha pronunciado sobre la última decisión de su antecesor. Sin embargo, cuando era candidato consideró que "no era justo" para el resto de inmigrantes que los cubanos que llegaban a Estados Unidos les dieran automáticamente residencia permanente, beneficios sociales federales y una vía a la ciudadanía estadounidense.

Privilegio odioso

La Ley de Ajuste Cubano sigue en vigor hasta que el Congreso de Estados Unidos no decida lo contrario, al igual que el embargo. "Esta ley tiene enemigos en la izquierda y en la derecha. En la izquierda la consideran un privilegio odioso para una nacionalidad particular. En la derecha no es bien recibido que tras un año de estadía en Estados Unidos, los cubanos reciban la residencia y también beneficios sociales del gobierno federal", explica Hidalgo. "Yo comparto esta última objeción, sin embargo creo que como un todo, es una ley positiva. Aun así, no creo que vaya a modificarse en este nuevo Congreso y con esta nueva administración",considera este analista del Cato Institute.

Los congresistas cubanoamericanos y los anticastristas de Miami confían en que Trump dé marcha atrás en la política de apertura a Cuba que Obama inició en diciembre de 2014 y que derogue los decretos "ilegales" que éste emitió.

Aunque Trump ha tenido a lo largo de los años una posición cambiante con respecto a la política de Estados Unidos hacia Cuba, en los últimos meses aclaró su visión. Trump prometió que si ganaba las elecciones daría marcha atrás a las "concesiones unilaterales" que el presidente Obama hizo a Cuba. Esto le valió el apoyo en la elecciones presidenciales del ala más dura del exilio cubano, a favor de mantener el embargo a la isla.

Un número no determinado de personas murieron en los últimos años tratando de cruzar el estrecho de la Florida. La gente que ya se encuentra realizando trámites amparada por "pies mojados, pies secos" podrá continuar el proceso y obtener su residencia legal, pero algunos cubanos que comenzaron su periplo hacia el norte en Panamá o Centroamérica y se encuentran en tránsito han quedado a la deriva.

En tanto, el senador republicano de origen cubano Marco Rubio insinuó que el presidente electo Donald Trump restablecerá una vez que asuma el programa que permitía solicitar asilo a los médicos cubanos en brigadas internacionales, eliminado por Obama, lo que haría retroceder el deshielo impulsado poco atrás entre ambos países, resistido por la administración entrante.

éxodo en masa. Los migrantes cubanos que lograban llegar a tierra podían permanecer en EEUU.

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