Escenario
Viernes 21 de Octubre de 2016

Nueve mujeres en "El grado cero del insomnio"

La obra debuta hoy en Lavardén en el marco de "Espacio Veintedieciséis". La mirada del autor Emilio García Wehbi.

Nueve Mujeres bailan, cantan y opinan en "El grado cero del insomnio". La obra, escrita y dirigida por Emilio García Wehbi, se presenta hoy, a las 21.30, en Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza), enmarcada en la programación de "Escena Veintedieciséis". "La obra hace un parangón entre el teatro de living políticamente correcto y las prácticas sociales de la corrección política que tiene un discurso de izquierda, pero acciona por derecha", dijo García Wehbi.

"El grado cero del insomnio" gira sobre un grupo de mujeres que se expresan acerca de una de las principales enfermedades de estos tiempos: la farsa de la corrección política y su derivado escénico, el teatro de living, que servirá para debatir temas como el aborto, el budismo o el matrimonio igualitario.

El elenco está integrado por Rosario Alfaro, Melina Benítez, Erica D'Alessandro, Aymará Abramovich, Cintia Hernández, Victoria Hernández, Mariana Moreno, Valentina Remenik, María José Salinas y Mateo de Urquiza.

"El proceso de construcción de la obra tuvo que ver con una idea conceptual con la que vengo trabajando a lo largo de varios procesos creativos y que tiene que ver con la oposición a las miradas dominantes, centrales, normativizadoras y binarias", destacó el autor.

García Wehbi dijo que "la corrección política es un mecanismo de disfraz bienpensante para enmarcar todos los miedos, fobias y discriminaciones a través de un discurso «moderno, integrador y amigable», pero que es en esencia, falso e hipócrita. Es, lo que con meridiana claridad llama el filósofo esloveno Slavoj Zizek, la trampa de la ideología".

Y agregó: "Se utiliza la ideología como un dispositivo de enunciación o representación que nos deja bien parados frente a los demás, pero que es sólo una máscara". Y amplió: "Nos vemos progres, pero en el fondo somos reaccionarios. Nuestro comportamiento es el típico de cualquier sujeto integrado a un sistema de mercado del que no pretendemos apartarnos".

Según el autor, esto sucede en lo que él llama teatro de living, "en donde se enuncian banalidades políticamente correctas para agradar y generar empatía con el público sólo como estrategia de mercado y así quedar todos contentos y tranquilos".

Como conclusión del concepto de su propuesta, el autor apuntó: "En esta búsqueda, la potencia de lo diferente o 'lo menor' tal como lo entienden Deleuze y Gattari aparece como una disrupción que alza la voz en los circuitos de representación. También en el del arte y el del teatro. Y en nuestra obra, lo femenino como discurso menor y como dispositivo de la incorrección política es uno de los ejes".

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