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Domingo 23 de Octubre de 2016

Nueva York recluta gatos cimarrones para combatir a las ratas

Voluntarios entrenados salen a atrapar a los gatos cimarrones de la ciudad para ubicarlos en áreas con exagerada presencia de roedores.

Multitudes de gatos cimarrones merodean las calles de Nueva York pero ahora algunos tienen un propósito práctico: ayudar a reducir la población de ratas en la ciudad.

   Un grupo de voluntarios entrenados por la NYC Feral Cat Initiative atrapa colonias de gatos cimarrones que se han convertido en un fastidio o han sido amenazadas por la industria de la construcción. Luego esteriliza y vacuna a los gatos. El objetivo es regresarlos a su territorio pero en particular a muchas áreas que están literalmente invadidas por las ratas.

   Patrullas felinas vigilan bodegas, concesionarias de autos y los terrenos de una iglesia en Greenwich Village. Cuatro gatos merodean el Centro de Convenciones Jacob K. Javits, donde la basura y la comida han atraído ratas durante años.

   "Nosotros solíamos contratar exterminadores, pero la naturaleza tiene una solución mejor", dijo Rebecca Marshall, administradora de sostenibilidad del centro. "Y no cuesta nada".

   Unos 6.000 voluntarios han completado los talleres de instrucción sobre las formas apropiadas de atrapar a los gatos.

   El programa es administrado por la Alianza para Animales de NYC, una coalición de más de 150 albergues y grupos de rescate de animales. La alianza estima que hay hasta medio millón de gatos cimarrones en los cinco condados de la ciudad.

   La vida del gato callejero es dura. Algunos son mascotas abandonadas. Muchos mueren a causa de enfermedades y desnutrición o atropellados por vehículos. Otros ingieren comida de gatos envenenada —colocada deliberadamente para librarse de ellos, dicen los activistas—.

   Muchos de los animales se ven desplazados por las incesantes construcciones en Nueva York, que crean condiciones peligrosas para aquellos que una vez habitaron lotes vacíos, fábricas en ruinas y almacenes abandonados.

   Los gatos son predadores, pero no necesariamente matan a las ratas. En lugar de ello, dicen expertos, el olor de los felinos y su excremento repelen a los roedores.

   "Una madre rata no va a dar a luz cerca de un predador porque los gatos se comerían a los bebés", dijo Jane Hoffman, presidenta de la alianza.

   En la Gran Manzana en los primeros seis meses del año se registraron cerca de 12.000 denuncias relacionadas con las ratas. La línea de auxilio para reportar problemas es el 311.

   El alcalde Bill de Blasio asignó un presupuesto anual de tres millones de dólares para exterminar los roedores, cuyo número la Universidad de Columbia lo ubicó cercano a los dos millones de ejemplares. Una plaga.

   Ratas en los parques, en los arbustos, en la calle, en el metro y entre contenedores de basura. Un estudio de la compañía contra plagas Orkin, ubicó a Nueva York en el segundo lugar del escalafón de ciudades infestadas.

   El censo se hizo a partir de tratamientos contra roedores en edificios residenciales y comerciales.

   La ciudad con más ratas es Chicago. Luego Nueva York, Washington DC, Los Ángeles, San Francisco, Baltimore, Filadelfia, Minneapolis, Detroit y Denver.


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